Diario de León

Túnez recurre al espíritu de Cartago para secar a Dinamarca

El conjunto africano ofreció una exhibición defensiva y de presión y dejó a cero a la selección nórdica, que se estrelló contra un muro

El árbitro anuló un gol del danés Skov-Olsen.FRIEDEMANN VOGEL

El árbitro anuló un gol del danés Skov-Olsen.FRIEDEMANN VOGEL

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COLPISA / José Manuel Andrés

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Dinamarca y Túnez firmaron el primer empate sin goles del Mundial, que ni mucho menos respondió a lo que el resultado pueda indicar. Fue un duelo de la máxima intensidad, donde el ímprobo esfuerzo del conjunto africano sirvió para secar a un rival teóricamente superior y darle incertidumbre al grupo D. Así se las gasta la Copa del Mundo, donde la motivación y la ilusión desafían en muchas ocasiones cualquier pronóstico. Que se lo digan a Argentina, que apenas una hora antes firmaba ante Arabia Saudí una de las debacles más sonadas de su historia.

Por si no fuera suficiente advertencia para Dinamarca, el peligro quedó patente desde el principio. Las Águilas de Cartago afrontaron el duelo con una intensidad total, buscando intimidar con pierna fuerte a una selección superior técnicamente. Además, no se limitaron simplemente a defender la igualada inicial, sino que también avisaron en un cabezazo alto de Msakni.

Buena puesta en escena de un equipo que mordió en la presión alta, cortocircuitando por completo el habitualmente fluido trato de balón danés. Curiosidades de la vida, un tunecino que juega en Dinamarca, el delantero del Odense Issam Jebali, llevó el desafío norteafricano un paso más allá, con un tanto anulado por fuera de juego que definitivamente hizo saltar las alarmas nórdicas.

Issam Jebali (i) de Túnez y Pierre-Emilie Hojbjerg (d) de Dinamarca. FRIEDEMANN VOGEL

Issam Jebali (i) de Túnez y Pierre-Emilie Hojbjerg (d) de Dinamarca. FRIEDEMANN VOGEL

Ritmo trepidante, con un esfuerzo defensivo hercúleo por parte de Túnez. Se acercaba la pausa y no había muestra alguna de fatiga en el conjunto magrebí, mientras que Dinamarca no encontraba solución alguna al atasco más allá del balón parado, al más puro estilo arcaico escandinavo.

Desdibujada la semifinalista de la última Eurocopa, que bastante tuvo con aguantar como buenamente pudo el empate sin goles hasta el descanso, pues solventó con apuros un gran remate lejano de Laidouni y un mano a mano de Jebali frente a Kasper Schmeichel que el veterano guardameta del Niza desbarató con una parada felina.

Ganadora a los puntos la selección africana, pero sin el premio del gol. El paso por vestuarios no pareció cambiar la dinámica ni revitalizar a Dinamarca, pero el equipo de Kasper Hjulmand fue mejorando con el paso de los minutos tras un inicio titubeante. Entró en calor Damsgaard, sustituto del sevillista Delaney, lesionado, y eso le dio a Dinamarca el acierto al borde del área rival del que hasta entonces no había ni rastro.

Primero fue un gol anulado a Skov-Olsen por fuera de juego previo de Damsgaard, autor de la asistencia. Poco después un cabezazo de Dolberg ligeramente desviado.

Más protagonismo a Eriksen El guion ya había tornado hacia los intereses de la teórica favorita y Hjulmand movió el banquillo para darle más protagonismo a Eriksen, la llave de la victoria. El mejor jugador danés probó desde la distancia la elasticidad de Dahmen, antes de que Cornelius errase lo impensable, cabeceando al poste un envío del azulgrana Christensen en el segundo palo. Los descendientes de Aníbal, fieles a la tradición, no decayeron en el ánimo frente al sufrimiento, manteniendo una presión casi increíble cuando el duelo encaraba su cuarto de hora final.

El empate estaba muy cerca y con él había mucha vida en este Mundial para Túnez, que sufrió de lo lindo con un disparo lejano frente al que dudó Dahmen y sobre todo con la revisión en el VAR de un posible penalti de Meriah que el mexicano César Arturo Ramos no juzgó como tal con buen criterio, ya que el balón impactó en la mano del defensa tras rebotar en su pecho. Suspiró de alivio la numerosa y activa hinchada tunecina en la grada, pues los suyos habían encontrado finalmente el premio a su loable resistencia. Sueñan ahora con superar la fase de grupos por primera vez en su historia.

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