Diario de León
Publicado por
BENITO URRABURU
León

Creado:

Actualizado:

Tienen que pasar unos cuantos días antes de poder hacer un balance sobre la repercusión que ha tenido entre los aficionados que siguen el Tour a pie de carretera la sangría de bajas que está padeciendo, por diversas causas, este año. Lo que se está viendo nos conduce a decir, por el momento, que se observa algo menos de público en las salidas y parte del recorrido que en años anteriores. El baremo lo tendremos que aplicar en los Pirineos y en los Alpes, que son zonas de vacaciones y lugares en los que suele resultar masiva la presencia de seguidores. Si miramos que los únicos líderes que le quedan a la prueba con cierto nombre son americanos, Landis, Hincapie y Leipheimer, o rusos, Menchov y Karpets, países que no suelen desplazar a sus seguidores al Tour por razones obvias, se entenderá mejor todo. El resto de ciclistas son opciones más remotas. La contrarreloj y los Pirineos nos pueden traer algún nombre nuevo que añadir a esos cuatro. El Tour siempre ha dicho que es la carrera quien hace grandes a los corredores. A lo mejor en esta edición no sucede eso porque la deserción de nombres importantes ha sido llamativa y al final va a repercutir sobre la prueba. Donde no se está notando esa falta de figuras es en las llegadas, a pesar de la ausencia de Alessandro Petacchi, del que nadie se acuerda, salvo sus rivales y su equipo, el Milram, con un Erik Zabel que ya no se puede meter en sprints masivos, lo que le obligará a intentar escapadas de lejos, aunque será difícil quen vaya nadie con él hasta la meta. En las casas de apuestas Landis, Hicapie y Leipheimer son los que mandan, es decir, nada originales y con pocos riesgos. La realidad es que fuera de esos nombres todo lo demás está muy igualado.

tracking