A un suspiro de la gloria (66-68)

Del triunfo a la derrota tan solo va un suspiro y ese fue el que le falto ayer al CB San José para levantar su primera corona. Las leonesas, que tan exelente imagen han dejado en la presente edición de la Copa, vieron como esa pizca de suerte que acompaña a los campeones se le escapó de las manos. Fue a dos segundos de la conclusión cuando una bandeja de la base israelí Liron Cohen, no encontró su destinatario, el aro. Ahí se acabó el guión de un encuentro en el que las de Estrada siempre tutearon al Ros Casares llegando a ir un buen número de minutos por delante y sacando a relucir su casta cuando, con un 62-68 a poco más de un minuto para sellar la contienda, más complicado lo tenían. Estrada, todo un experto en perfilar hasta el más mínimo detalle técnico de los partidos apostó por la zona para frenar la producción rival. Y esa disposición empezó pronto a dar sus frutos a las leonesas. La canasta inicial de Feaster y una posterior de Revuelto obraron las primeras ventajas para el San José. Sólo la facilidad a la hora de ver aro de Elena Tornikidou mantuvo a las valencianas a la expectativa en márgenes nunca superiores a los cuatro puntos. A los cinco munutos las leonesas firmaban un 14-11 más que ilusionante que se quedó en un empate a 19 una vez cumplimentado el primer cuarto. Los siguientes diez minutos previos al descanso transitaron con alternativas en el electrónico en su mayoría favorables al Ros que, aún así, no fue capaz de superar los seis puntos de renta (21-27). Cindy Lima y Liron Cohen junto al perfecto trabajo en defensa de María Revuelto se encargaron de reducir a la mínima expresión posibilitando incluso el empate a 34 a 2'27 para irse a vestuarios. Lima yuvo en sus manos un nuevo empate pero erró uno de sus lanzamientos de personal (35-36). La tercera entrega volvió s iniciarse con una nueva aceleración del Ros de la mano de Souza y Douglas. Mientras el CB San José iba perdiendo frescura en la zona dejándose arrebatar varios rebotes con las consiguientes segundas opciones para las levantinas. Ni esta circunstancia ni los fallos el el tiro provocaron una herida imposible de cicatrizar. En eso estaban las leonesas que otra vez de la mano de Feaster, Revuelto, Page y Lima posibilitaron que el choque mantuviera toda su intensidad para alcanzar, a falta de diez minutos, un abierto e incierto 55-57 para el Ros. Con intercambio de canastas y los nervios a flor de piel el cuarto capítulo de la gran final discurrió con guarismos bajos, propios de un pulso en el que las defensas primaron sobre el ataque. Con 57-63 Pascua acortaba distancias. La capitana del San José hizo lo propio para frenar el 60-68. Y ahí apareció el brazo de Cohen que con n triple contra canasta dejaba el envite en un 66-68. El ataque de las valencianas no funcionó y con apenas 20 segundos las leonesas volvían a optar a todo. Cohen buscó el empate con una bandeja a dos segundos del final que no encontró premio para desconsuelo de la israelí y de un CB San José que acarició la gesta.