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El Begar dice adiós a la ACB con la cabeza alta
El Akasvayu sella el descenso de los leoneses a la LEB con una canasta postrera y cruel

El escolta del Grupo Begar Txemi Urtasun entra a canasta tras superar a los jugadores del Akasvayu
E l Begar se despidió ayer matemáticamente de la ACB y lo hizo haciendo gala de un coraje y entrega que en una temporada tan cruel ha encontrado pocas veces el premio esperado. Esta vez fue el Akasvayu el que dio la puntilla a los de Aranzana en un final de infarto en el que una canasta de Gasol a tres segundos acabó con su sueño. Un triste colofón a toda una lista de infortunios para un plantel que ni de lejos es el peor de la categoría. Sabedores de lo que había acontecido en Madrid pero con la esperanza de que el Manresa pinchara en casa, los leoneses saltaron a la pista de Fontajau dispuestos a morir por conseguir el triunfo. Bulfoni fue el primero en avisar de las intenciones con el 0-2 que todo un MVP como Marc Gasol se encargó de enjugar. Incluso el propio Marc y su compañero Cvetkovic colocaban el 6-2. Pero ahí se acabaron las ventajas para los gerundenses. Jackson con un triple y una canasta nacida de un robo de balón situaba nuevamente a los de Aranzana en el liderazgo del marcador. Ni los malos augurios que llegaban desde Manresa inquietaron la moral del Begar que jugada a jugada fue consiguiendo márgenes que al final de los diez primeros minutos eran ya de seis puntos ante el asombro de todo un campeón de la ULEB que se veía impotente para frenar la aportación ofensiva leonesa, liderada por el Tuky, Jackson y sobretodo Rick Hughes (18-24). Además, y a pesar de Gasol, el dominio en la pintura era también de los visitantes. Tras cumplimentar el primer cuarto y a pesar de los cambios en su quinteto inicial el Akasvayu seguía sin encontrar la fórmula para superar a un Begar casi inmaculado en errores ante el aro rival y con un corazón inmenso dispuesto a dar hasta su última pulsación por el triunfo. Hughes personificó esa cualidad llegando a los 16 puntos antes del descanso. Y es que en los primeros 20 minutos de los nueve jugadores con los que había dispuesto Aranzana ante los gerundenses ocho de ellos ya habían anotado. El festival ofensivo de los leoneses llegaba hasta los ocho puntos, una herida que los locales intentaban cicatrizar pero a cada canasta la respuesta del Begar era implacable, otra y otra hasta superar primero la barrera de los diez puntos (24-36 tras una acción de Evans), luego de los 15 (27-43 merced a un dos más uno de Urtasun) y luego bordear la veintena (31-50 a casi dos minutos para el intermedio con un triple de Carles Marco). Si los de Aranzana debían cumplir con un triunfo como paso previo a un posible milagro lo estaban haciendo, y de que manera. Hasta el último segundo Marco tuvo en su mano un triple en el último segundo después de la séptima recuperación de balón del Begar. No obstante los 16 puntos de ventaja refrendaban los merecimientos de unos y otros en el envite (36-52). La tercera entrega apenas varió en sus primeros compases el panorama. Ni la canasta de Gasol arredró al Begar, ni tampoco a la mano de Bulfoni que con un triple ampliaba las rentas visitantes. No obstante la presión del Akasvayu empezaba a empeorar los porcentajes del Begar. La fluidez a la hora de ver aro ya no era tanta mientras que los locales, con un Gasol en su mejor versión secundado por McDonald y Daniels hacía fácil lo difícil hasta el punto de enjugar buena parte de su desventaja en apenas unos minutos. Y es que si a dos del intermedio el Begar contaba con 19 a favor (31-50) a dos de cerrar el tercer cuarto McDonald dejaba a los de Pedro Martínez a tiro de piedra (59-60). Los de Aranzana habían dejado despertar a la «bestia» y ahí se dejaban parte de sus opciones. San Emeterio lograba el empate casi 25 minutos después de la última ventaja catalana y Daniels posibilitaba que el Akasvayu recuperara el mando segundos después para cerrar la fase con dos acciones consecutivas de Marc Gasol (69-65). Los últimos diez minutos depararon otra entrega cargada de intensidad en la que cada canasta se luchaba a sangre y fuego y cada defensa era numantina. Ahí los dos equipos perdieron buena parte de su frescura ofensiva lo que derivó en canastas aisladas. Aú n así los leoneses lograron sacar fuerzas de flaqueza y a pesar de la eliminación de Barnes llegó pleno de opciones al final. Bulfoni firmaba a 10 segundos el 81-80 para Begar pero la diosa Fortuna volvió a hacer de las suyas a tres segundos del final y como si de un cruel epitafio en su adiós a la ACB dejaba en bandeja a Gasol el 82-81. Un castigo injusto e inmerecido para los leoneses.