Fútbol | Segunda División B
Tarde desaprovechada (0-1)
La Deportiva cede su primer partido en casa y pierde la ocasión de ser el nuevo líder Lo peor
La Deportiva vio pasar el liderato por delante y no aprovechó la opción de subirse al tren que conducía a la primera plaza. Si un equipo vizcaíno había sido el último en ganar en El Toralín, otro lo hizo ayer, después de cinco meses en partido oficial. El Bilbao Athlétic supo explotar esos puntos débiles que su entrenador dijo conocer en el transcurso de la semana, que por otra parte, los conoce todo el mundo. Y de hecho, el gol llegó de la manera en la que le crean a la Deportiva el mayor peligro. La primera parte de los blanquiazules fue lo peor de la temporada. Sólo se salvó Rubio por una parada que evitó el 0-2 al borde del descanso. El equipo estuvo lento, no llegó a portería y en definitiva no pareció la Deportiva. Dominada, recibiendo un nuevo gol a balón parado y por arriba y sin reacción. 45 minutos desperdiciados. Ni siquiera el cambio realizado por Viadero dio fruto alguno. Quitó al central Santamaría, que se fue con el consiguiente enfado, recuperó a Nacho para el centro de la zaga y puso a Portilla de lateral izquierdo, un jugador que a las cuatro de la tarde no estaba ni convocado. Era una solución de urgencia. A ver si la recuperación de Fuentes palía ese déficit. El caso es que no hubo mucho cambio. Las cosas tampoco mejoraron en exceso a la salida de lo que los catalanes llaman la media parte, que en verdad es una parte completa. Sólo cuando entró Ernesto se notó algo. Él incidió por banda izquierda y así llegaron algunas opciones, pero no era el día de Óscar de Paula ni de nadie. La mejor opción correspondió a Rubén Vega, pero se estrelló contra la madera. Mientras, el máximo goleador tuvo otra clara, pero se le fue alta casi a bocajarro. Y es que hasta el minuto 25 de la segunda mitad el conjunto de Viadero no tiró entre los tres palos. Los últimos minutos fueron una sucesión de centros al área con más prisas y desorden que otra cosa. Muchos córners, de los cuales la mayoría acababan en el segundo palo, donde nunca había nadie. Y así se consumó la derrota. La Deportiva Ponferradina que pudo encumbrarse al liderato del grupo primero de la Segunda División B dejó pasar una buena oportunidad para situarse en una posición de privilegio. Los deportivistas no gozaron de una buena tarde, aunque continúan a tiro de piedra de las plazas que conllevan disputar la fase de ascenso a Segunda División, a un solo punto del Lemona que ocupa la cuarta plaza de la general, después del empate en su feudo frente al Lugo.