Lo mejor y lo peor del árbitro
1-Siempre estuvo cerca de la jugada. El colegiado asturiano demostró una buena preparación física durante los 90 minutos de partido. Siguió el juego de cerca y quiso estar siempre encima del balón.
2-No se dejó influenciar por el ambiente. No se dejó amedrantar por el ambiente que se vivió en las gradas. Con un estadio con unos 9.000 seguidores, pitó con criterio, sin influencias externas.
3-Trató de ser neutral en su cometido. El árbitro Pablo González Fuertes impuso la misma regla para los dos equipos. Desde el principio quiso medir a los dos equipos con imparcialidad.
1-Pecó de ser demasiado riguroso en su trabajo
El árbitro de la contienda quiso llevar el partido con máxima meticulosidad y por este motivo fue censurado por la grada. Se fijó en detalles demasiado minuciosos.
2-Permitió observaciones a los jugadores. El colegiado asturiano permitió a los futbolistas de los dos equipos que le hicieran comentarios a su arbitraje en algunos lances. Algo que no debió permitir.
3-No se entendió con sus asistentes en las bandas. El colegiado principal desautorizó en varias decisiones a sus árbitros asistentes. Algunas de ellas muy protestadas por los aficionados culturalistas.