GRAPPLING. A LA VANGUARDIA ESPAÑOLA
Cuna de campeones
Cerca de 20 deportistas han dado a León la primera medalla en una modalidad de lucha en plena expansión

Dos hombres practicando grappling
Apenas llevan año y medio practicándolo y ya han logrado, entre otros éxitos, un tercer puesto en el Campeonato de España del 2008. Y dentro de unas fechas tienen otra oportunidad de oro para, en el certamen autonómico, colgarse un buen número de preseas en una modalidad de lucha como el grappling, usado en diferentes artes marciales, que en la provincia de León cuenta ya con cerca de una veintena de practicantes.
Fue precisamente un asturiano, Jorge Lafuente, todo un campeón nacional, el precursor de esta modalidad de lucha que cada día está ganando en adeptos y practicantes en todo el mundo. En la actualidad un de sus alumnos aventajados, el astorgano Jonathan de Abajo es el encargado de llevar las riendas a nivel de preparación de una quincena de deportistas cuyas edades van entre los 18 y los 50 años que poco a poco van alcanzando notables lugares en el ranking nacional. Eso a pesar del poco tiempo que llevan practicando una disciplina híbrida, definido como una compilación lógica y efectiva de técnicas y tácticas dirigidas a derrotar a un adversario, modalidad que incluye proyecciones, barridos, luxaciones, inmovilizaciones, escapes, etc.
Además de la práctica deportiva en competiciones, también puede aplicarse por su efectividad y su filosofía de no usar golpes, como aplicación a la defensa personal o como complemento de cualquier otro sistema de lucha o arte marcial.Sus orígenes, se pueden remontar a la Grecia antigua, sobre el año 400 a.c, pero su constante evolución por parte de diferentes sistemas de lucha (sambo, lucha, bjj etc...) han culminado con numerosos eventos donde se ponían en practica esta habilidad de luchar en pie y en el suelo sin golpear al adversario. En 1999 se organizó el A.D.C.C. (Abu Dhabi Championship), el primero y más importante campeonato de lucha de sumisión del mundo. Ahí fue cuando varios practicantes de lucha, sambo, judo y jiujitsu se juntaron en un torneo donde salía el mejor competidor entre ocho de los mejores luchadores del mundo por categoría de peso.
El grappling actual es un deporte híbrido que combina muchos estilos tanto modernos como históricos de lucha y artes marciales, como la lucha libre, lucha grecorromana, ju-jitsu brasileño, sambo y judo. Además, desde el año 2006 se ha integrado en la Fila, siendo administrado por el Comité Mundial de Grappling, cuya labor es coordinar y desarrollar esta disciplina a nivel internacional. La Filqa define al grappling como un estilo de lucha, también llamado submission wrestling (lucha por abandono), siendo este un arte híbrido a medio camino entre el BJJ y la lucha, que consiste en el control del oponente y en forzar al adversario a reconocer que no puede soltarse de una técnica sin lesionarse.
El citado Comité considera que esta manera de aceptar su propia derrota es honorable para los atletas. No obstante, éstos deben estar correctamente informados de las acciones y reacciones que pueden adoptar en las diferentes situaciones de sumisión. De acuerdo con la filosofía general del deporte, los atletas deben honorar los valores de deportividad y juego limpio para no lesionar al adversario de manera intencionada.
Precisamente esas pecularidades están posibilitando un importante crecimiento en todos los sentidos que también abarca a los luchadores leones agrupados en el gimnasio Club de Oro (Calle Las Fuentes en León) que a lo largo de algo más de año y medio han pasado de un pequeño número a cerca de una veintena. De todos ellos Sergio es el que ya ha saboreado las mieles del triunfo aunque sus compañeros, todos ellos preparados por Jonathan (Fénix-Astorga), también cuentan con puestos notorios en las citas deportivas en las que han tomado parte. Aunque además de competir, este grappling es también una forma de concebir las artes marciales, la defensa personal y en suma, de disfrutar con un deporte que ya tiene en León a alguno de sus puntales a nivel nacional.