El Gobierno advierte de que la ayuda del BCE está en el límite
De Guindos: «Se ha atacado a la crisis con una política monetaria expansiva» .

El ministro de Economía, Luis de Guindos, en un acto ayer. EFE
j. m. camarero | madrid
La misma jornada en la que las bolsas anticiparon un final abrupto del programa de estímulos de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) tras el triunfo de Donald Trump, y su posible repercusión en las políticas monetarias del Banco Central Europeo (BCE), el ministro de Economía, Luis de Guindos, lanzó un aviso: la senda que el organismo supervisor ha desarrollado en los últimos años «alcanza hoy claramente sus límites».
Se trata de una advertencia ante la nueva era en la que puede adentrarse la zona euro, aunque nadie espera que el BCE comience a subir tipos como mínimo hasta el año 2018 e incluso el 2019. De Guindos explicó ayer que la respuesta a la crisis ha sido «una política monetaria muy expansiva, que ha llevado a un entorno de tipos de interés ultra reducidos a nivel global que podría mantenerse durante cierto tiempo». Así lo indicó durante su intervención en la Conferencia de Banca Internacional organizada por Santander a la que acudieron numerosos representantes del sector.
Pero al mismo tiempo, el titular de Economía recordó que la extensión de estos programas monetarios «incluso plantea potenciales efectos colaterales no deseados». De hecho, Luis de Guindos recordó que las previsiones para la zona euro indican un crecimiento del PIB del 1,7% para este año y un 1,5% para el próximo, una tasa «mediocre -afirmó-, teniendo en cuenta los vientos de cola que vienen impulsándola en los últimos tiempos».
La presidenta de Santander, Ana Botín, también dedicó parte de su intervención en el acto a analizar las repercusiones de la política del BCE. Y lo hizo para explicar que los tipos de interés bajos, como los que se encuentran en vigor, «sólo pueden ayudar a la reactivación económica si aumentan los volúmenes de créditos». Botín apuntó que «los tipos importan, pero importan más los volúmenes».
También recordó los esfuerzos que ha realizado el sector durante estos últimos años en materia de capitalización. «Los bancos europeos han reforzado su capital en 600.000 millones de euros desde el comienzo de la crisis», afirmó. E insistió en la idea de que «para que funcione la transmisión de la política monetaria tenemos que acabar con el debate sobre el capital».
Para la presidenta del Santander, «los bancos son la principal fuente de financiación de las pymes europeas y la segunda para las grandes empresas».