Europa afronta el invierno con el gas un 70% más caro y escasez
Las tensiones sobre los precios se prolongarán en 2027 con las reservas más bajas desde 2013
Imagen de un indicador de presión de un gasoducto de Mol Gas Transport Corp.
Europa encara el invierno con su seguridad energética bajo presión y el riesgo de que los precios del gas vuelvan a registrar fuertes oscilaciones en los próximos meses. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte de que las reservas comunitarias se encuentran en sus niveles más bajos desde 2013, una situación que reduce el margen de maniobra frente a posibles interrupciones del suministro y deja al continente especialmente expuesto a un invierno más frío de lo habitual. El organismo contempla incluso un escenario en el que los almacenamientos caigan hasta el 7% de su capacidad al término de marzo de 2027, lo que elevaría la vulnerabilidad del mercado europeo y podría prolongar las tensiones sobre los precios durante el próximo verano.
La alerta llega después de que la crisis en Oriente Próximo haya provocado una fuerte contracción del suministro internacional y un nuevo encarecimiento del combustible. Según el informe Global Gas Security Review 2026, publicado este martes, las exportaciones de gas natural licuado (GNL) de Qatar y Emiratos Árabes Unidos se redujeron en más de 60.000 millones de metros cúbicos entre marzo y octubre respecto al mismo periodo del año anterior. Esta situación ha impulsado los precios europeos del gas casi un 70% interanual durante esos ocho meses, hasta una media próxima a los 20 dólares por millón de unidades térmicas británicas, su nivel más elevado desde la crisis energética de 2022-2023. En Asia, el encarecimiento ha sido todavía mayor, de casi el 80%.
La AIE AIE plantea varios escenarios para evaluar la resistencia del mercado europeo durante la temporada de calefacción. En el más desfavorable, que combina temperaturas inferiores a la media, una menor generación renovable y la persistencia de las interrupciones en el estrecho de Ormuz hasta finales del primer trimestre de 2027, las reservas de la Unión Europea terminarían marzo al 7% de su capacidad, un mínimo histórico y un nivel un 80% inferior al promedio de los últimos cinco años.
La situación sería especialmente delicada porque la capacidad de extracción de gas de los almacenamientos disminuye a medida que se vacían. Según la AIE, cuando las reservas descienden por debajo del 30%, el ritmo al que puede retirarse el combustible tiende a reducirse. Esto aumentaría la exposición europea a nuevas olas de frío, problemas técnicos o interrupciones adicionales del suministro, especialmente si coincidieran con una baja producción eléctrica eólica.