Reportaje | rodrigo zuleta
Musulmanes en Berlín
Su presencia es una constante en un país que ahora recela de ellos debido al paro y la desconfianza desde el 11-S
En Berlín, según cálculos del gobierno regional, viven más de 200.000 musulmanes que pertenecen a diversas tendencias del Islam la mayoría de los cuales se concentran en algunos barrios típicos de inmigrantes como Neu Köln, Wedding o Kreuzberg, que suele ser visto como emblema de la integración.
Sin embargo, la búsqueda de mezquitas no es tan fácil ya que estas se pierden entre la arquitectura habitual de la ciudad. «Uno de los rasgos típicos de las mezquitas de Berlín es que no se ven», explicó el titular de Integración del gobierno de la ciudad estado de Berlín, Günter Piening, a los periodistas que le acompañaron a visitar algunos templos musulmanes de la ciudad.
Invisibles. De las casi 80 mezquitas que existen en Berlín sólo hay cinco que pueden reconocerse desde fuera y que tienen minaretes de diverso tamaño desde los que, sin embargo, el muecín no llama a la oración para evitar problemas con los vecinos.
La otras mezquitas están en pisos de edificios que en el pasado fueron fábricas o en casas más bien modestas y en las que las comunidades musulmanes instalaron sus lugares de oración.
El Centro Intercultural para el Diálogo y la Formación (IZDB) alberga en el tercer piso de una antigua fábrica en la Osloer Strasse de Wedding una de esas mezquitas que se confunden con el paisaje urbano berlinés.
Burhan Kesici considera que la integración de la minoría musulmana, lejos de haber hecho progresos, ha sufrido un retroceso en las últimas décadas debido en parte al aumento del paro y a la desconfianza que hay frente a todo lo que tenga que ver con el Islam desde los atentados del 11 de septiembre.