«La población está con los ánimos bastante enteros tras lo ocurrido»
El cooperante español Daniel Burgui, de Acción contra el Hambre, afirmó ayer que los filipinos se encuentran con los «ánimos bastante enteros» en Tacloban, una de las ciudades arrasadas por el tifón Haiyan el pasado viernes.
Burgui, en su primer día en la localidad filipina, explicó que las víctimas que ha encontrado, aunque con el trauma por las experiencias «horribles» vividas durante la catástrofe, luchan con coraje por sobreponerse a las dificultades. «Los filipinos son gente acostumbrada a los tifones y las catástrofes naturales», señaló el cooperante, quien no obstante reconoció que esta vez se vieron desbordados por la fuerza inusitada del tifón.
Burgui afirmó que los problemas logísticos, debido a la destrucción de gran parte de las vías de comunicación y a la situación remota de algunas áreas afectadas, ha retrasado la llegada de la ayuda a las víctimas.
Las prioridades de Acción contra el Hambre es suministrar a los damnificados con comida, agua, material de saneamiento y prever enfermedades, así como carpas, mantas, tiendas de campaña y utensilios de primera necesidad.
Cinco días después del tifón, las dificultades estriban en distribuir la ayuda internacional que está llegando entre las víctimas para suplir las carencias de alimentos y retirar los cadáveres amontonados entre los escombros y las calles, aunque la situación mejora cada día.
Ayer se abrieron los vuelos comerciales en Tacloban.