La violencia racial revive en EE UU

Una mujer coloca flores en el lugar de los hechos. TASOS KATOPODIS
A. Fernández | Charlottesville
Las autoridades de Virginia llamaron a la «unidad» y pidieron a los extremistas que saliesen del estado, un día después de la violenta jornada en Charlottesville que dejó tres muertos y forzó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a señalar directamente a los supremacistas. «El presidente dijo con mucha contundencia que condena todas las muestras de violencia, fanatismo y odio», indicó ayer la Casa Blanca en un comunicado, firmado por un portavoz que pidió el anonimato. «Y por supuesto, eso incluye supremacistas blancos, el Ku Klux Klan (KKK), neonazis y todos los grupos extremistas», agregó la nota difundida un día después de las declaraciones del gobernante. La Casa Blanca trataba así de encarar las acusaciones de tibieza del presidente respecto a los extremistas de derecha, ya que en su intervención criticó de manera vaga la violencia de «múltiples partes».