Una misión protegerá a los mercantes en el mar Rojo
Washington lidera una coalición militar de diez países, como España
Estados Unidos organiza a contrarreloj una operación naval internacional para proteger a los buques que operan en el mar Rojo y se ven sometidos a los ataques de los rebeldes hutíes «en solidaridad con Gaza». La coalición integraría navíos de guerra de una decena de países, según el secretario de Defensa de EE UU, Lloyd Austin, quien anunció la participación de España, Francia, Reino Unido, Bahréin, Canadá, Italia, Países Bajos, Noruega y las islas Seychelles.
Sin embargo, y a renglón seguido de esta declaración, la ministra de Defensa, Margarita Robles, precisó este martes que los compromisos españoles con misiones internacionales están sujetos a las resoluciones que adopten la Unión Europea y la Otan y que, por tanto, España «unilateralmente» no se implicará en este ámbito. En principio, la puntualización contradice las previsiones expresadas por el Pentágono, aunque cabe presumir que los militares sí viajarán al mar Rojo en caso de que lo decida la Alianza Atlántica o exista el formato de una fuerza multinacional bajo su liderazgo.
En medio de esta situación, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, manifestó en la red X que, «una vez más, Pedro Sánchez compromete» a las Fuerzas Armadas españolas «en una operación militar internacional» y, aunque consideró «correcta» su participación, lamentó que el presidente del Gobierno no haya informado previamente a las Cortes «ninguneando a las instituciones e ignorando los procedimientos democráticos».
El secretario de Defensa, Lloyd Austin, justificó el despliegue naval bajo la filosofía de que «los países que buscan defender el principio fundamental de la libertad de navegación deben unirse para abordar el desafío planteado por este actor no estatal», señaló en relación al grupo tribal. Los hutíes, que controlan la capital yemení, Saná, desde 2014, iniciaron los ataques contra barcos comerciales «vinculados con Israel» inmediatamente después de que Tel Aviv entrase en Gaza para combatir a las milicias de Hamás en respuesta a la masacre de los kibutz del 7 de octubre. El número de agresiones ha escalado durante los últimos dos meses hasta desestabilizar el tráfico en este área que concentra el 40% del comercio marítimo mundial. Este fin de semana, dos de los principales operadores de contenedores anunciaron su retirada de estas aguas y ahora ha sido el gigante petrolero BP quien ha hecho lo propio.