De aliada a sustituta
La presidenta en funciones de Georgia, de carácter moderado, inició su carrera política a la sombra de Shevardnadze 1396927554

1397124194
Cultiva, elegante, la ex presidenta del Parlamento de Georgia, Nino Buryanadze, quien ha remplazado al presidente Eduard Shevardnadze, es una vieja aliada del dimisionario jefe del Estado, del que se había alejado progresivamente. Las élites políticas no le son ajenas: su padre, rico e influyente ya en la época soviética, dirige actualmente el monopolio del trigo en Georgia y habría financiado la última campaña presidencial de Shevardnadze. Su matrimonio también la acercó a los asuntos de Estado, puesto que esta jurista se ha casado con un procurador general adjunto, que por ciento ha dimitido hace unos días de sus funciones. Nino Buryanadze, de 39 años, se lanzó a la política bajo el ala protectora de Shevardnadze, como su aliado en el seno de la oposición, el radical carismático Mijail Saakachvili, entrando en el Parlamento en 1995 para situarse rápidamente en el seno de la formación pro-gubernamental, la Unión de los Ciudadanos de Georgia, y envabezar la comisión parlamentaria de Asuntos Extranjeros. Buryanadze asumió la pre-sidencia del Parlamento -segundo puesto del Estado en importancia-, en noviembre del 2001, pero se fue alejando del presidente «por la falta de espíritu de éste». A pesar de ello, ciertos opositores han dudado de su conversión, creyéndola aliada de su padre político. Hace seis meses, abandonó bruscamente una reunión del Gobierno porque el presidente criticó al Parlamento por su retraso en la aprobación de una ley. Incidente que marcó la ruptura definitiva de sus relaciones con Shevardnadze. En las últimas elecciones legislativas, fundó su propia formación, Buryanadze-demócratas, en cooperación con su predecesor en la presidencia del Parlamento, Zurab Jvania. En el seno de la oposición, representa la voz moderada en relación con la retórica flamante de su aliado Saakacvili. Fue Buryanadze quien llamó a la calma durante la toma del Parlamento por los manifestantes de la oposición.