Diario de León

La solidaridad habla español

España se vuelca con las víctimas del terremoto de Marruecos, que ha provocado al menos 565 muertos

Publicado por
Paco Soto - alhucemas (marruecos)
León

Creado:

Actualizado:

La solidaridad española se ha activado de nuevo, en esta ocasión para ayudar a los numerosos damnificados del terremoto de Alhucemas. Hasta la zona afectada por el seísmo han llegado desde de España mantas, tiendas de campaña, medicamentos y víveres, bomberos, equipos médicos y perros especializados en la búsqueda de personas desaparecidas. Todo parece poco para ayudar al vecino del sur, conmocionado por una tragedia que hasta el momento se ha cobrado la vida de 565 personas. La ayuda procede no sólo del Gobierno central. Comunidades autónomas, diputaciones provinciales, Cruz Roja, ONG y ciudadanos particulares prestaron ayer su ayuda, transportada en dos aviones C-130 Hércules del Ejército español repletos que despegaron desde la Base Aérea del Torrejón de Ardoz. Pero tras el terremoto del martes, la pesadilla no ha acabado en la provincia rifeña de Alhucemas y los muertos y heridos se siguen contando a un ritmo desesperante. Hay cientos de heridos y miles de familias, la mayoría de ellas humildes, se han quedado sin hogar. Poco a poco, se va descubriendo que la muerte engulló en menos de un minuto a centenares de personas en Imzouren, Aït-Kamara, Aït Youssef Ouaali, Bouhem, Aït Daoud, Neggom... El número de muertos creció rápidamente el martes por la noche, cuando los equipos de rescate consiguieron llegar, por angostos caminos sin asfaltar, a algunas aldeas remotas que quedaron devastadas por el siniestro. La población está asustada y miles de habitantes abandonan sus casas durante la noche para dormir al raso, a pesar del frío o de la lluvia. Los hospitales están saturados y no da a basto Mientras el rey Mohamed VI transmitió sus condolencias a todos los afectados y dio instrucciones para acelerar las medidas de atención a la población, crecen las críticas por no haber solicitado antes la ayuda internacional. Los equipos de rescate trabajan a un ritmo frenético para quitar escombros, recuperar cadáveres y atender a los heridos. Es una lucha sin cuartel de la vida contra la muerte. El espectáculo en Imzouren, una localidad rifeña de 20.000 habitantes, es dantesco. La amplitud de la catástrofe se puede ver nada más entrar la ciudad: decenas de edificios se han desplomado. La gente deambula en busca de sus familias mientras la tierra sigue temblando. Los melillenses con familiares en Alhucemas no dudaron en trasladarse ayer hasta aquella ciudad para asegurarse de que sus allegados estaban bien ya que colapso de la red impedía ayer hablar por teléfono. «Hay que encontrar a los vivos. A los muertos ya tendremos tiempo de enterrarlos y de llorarlos» M. ASÍS Bombero

tracking