En septiembre, celebrarán el 38 aniversario de la caída de la monarquía
Un hijo de Gadafi planea dotar a Libia de una Constitución
El líder libio abolió la Carta Magna de 1951 al llegar al poder y luego la sustituyó por una Declaración

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Seif al Islam, hijo del líder libio, Muammar Gadafi, y probable sucesor de éste, estudia dotar a Libia de su primera Constitución desde que su padre asumió el poder hace 38 años e hizo trizas la carta monárquica. El hijo mayor del dirigente trazó el lunes las grandes líneas de un proyecto constitucional destinado a permitir un mayor debate político y la independencia de las instituciones del país. «Nuestro próximo reto es poner en marcha un conjunto de leyes, que podemos denominar Constitución, contrato social u otra cosa. Lo importante es tener un contrato que organice la vida de los libios», declaró Seif al Islam en un discurso. «Hay varias líneas rojas sobre las que debemos ponernos de acuerdo», continuó el hijo del líder libio, citando en este orden: «el islam y la aplicación de la ley islámica, la seguridad y la estabilidad de Libia, la unidad del territorio nacional y Muammar Gadafi». Las leyes deben, además, garantizar la independencia del Banco Central libio, de la Corte Suprema, de los medios de comunicación y de la sociedad civil, declaró Seif al Islam ante una multitud de más de 40.000 personas. El hijo de Gadafi apeló a un «diálogo nacional que englobe a todo el pueblo libio para alcanzar lo antes posible la fórmula ideal» para la redacción de una Constitución, al tiempo que expresó su compromiso con la «democracia directa» propugnada por su padre. Libia celebrará el 1 de septiembre el 38 aniversario del derrocamiento en 1969 de la monarquía por un grupo de oficiales, dirigido por el coronel Gadafi; éste abolió la Constitución de 1951, que hacía de Libia una monarquía constitucional. Una Constitución provisional fue reemplazada en 1977 por la Declaración sobre la Institución del Poder del Pueblo, que comprende cuatro artículos. Seif al Islam destacó la necesidad de llevar el diálogo político más allá de los Comités populares.