| Crónica | Medidas provisionales |
La guerra en La Haya
Rusia y Georgia trasladan sus enfrentamientos a la Corte Internacional de Justicia donde Tiflis pide que se ponga fin a la supuesta limpieza étnica de Moscú en Abjasia y Osetia del Sur
Rusia y Georgia trasladaron ayer sus enfrentamientos al escenario de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), a la que Tiflis pidió ponga fin a la supuesta limpieza étnica de Moscú en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia. Moscú se defendió de las acusaciones georgianas al aducir que su intervención militar el 8 de agosto en Georgia tuvo como objetivo el establecimiento de la paz y la ayuda humanitaria, sin discriminación racial o étnica. La CIJ celebró ayer la primera de las audiencias públicas en las que hasta el miércoles los dos países vecinos expondrán si es necesario o no que la Corte ordene medidas urgentes contra Rusia para poner fin a supuestos actos de discriminación en territorio georgiano. La solicitud de estas medidas precede a la tramitación por parte de los jueces de la denuncia que Tiflis presentó el pasado 12 de agosto ante este tribunal de Naciones Unidas. En esa demanda, Georgia mantiene que desde principios de la década de los noventa y hasta la reciente invasión de parte de su territorio, Moscú ha apoyado la limpieza étnica de ciudadanos georgianos por las fuerzas separatistas en las regiones de Abjasia y Osetia del Sur, mediante el suministro de armas, el reclutamiento de mercenarios e incluso la intervención directa de sus tropas. Además, denuncia la campaña de expulsión de la población georgiana y pide a la Corte que ordene de «forma urgente medidas provisionales para prevenir daños irreparables que eximan a los georgianos (...) de su derecho a regresar» a sus hogares. En su solicitud de medidas provisionales, Georgia estima que «tras la invasión que comenzó el pasado 8 de agosto, la Federación Rusa ha asumido el control sobre Osetia del Sur, Abjasia y otras áreas adyacentes en el territorio de Georgia». Tiflis acusa a Rusia de «violencia psíquica» sobre georgianos, de ataques a sus casas y propiedades y del desplazamiento de 128.000 personas de etnia georgiana desde agosto pasado, a lo que se sumarían los desplazamientos forzosos de unos 300.000 georgianos desde la década de los noventa.