Crónica | carmen tapia
Con la verdad por delante
Los niños y niñas diabéticos se reúnen para compartir experiencias y perder el miedo a la enfermedad

Cuatro niñas disfrutan del sol en el cesped de La Candamia.
Desde los seis años están preparados para pincharse la insulina solos. Están acostumbrados a una rutina diaria que incluye una dieta estricta y el control de la glucosa cinco veces al día. La diabetes forma parte de sus vidas y de sus familias, aunque son pocos los niños y niñas con los que se cruzan habitualmente en el colegio que tienen su misma enfermedad: la diabetes. Por eso, la asociación Adile, presidida por Arancha Paniagua, se ha empeñado en fomentar la participación entre los aproximadamente cincuenta niños y niñas de León que necesitan una ayuda extra de insulina diaria para encontrarse bien. Una veintena de estos niños y niñas acudieron ayer a una jornada lúdica en La Candamia, acompañados de sus padres y madres, «son pocas las ocasiones que tienen de ver a otros niños que están en su misma situación. Es bueno que conozcan que otros niños viven su misma realidad», asegura Arancha Paniagua.
Para fomentar el conocimiento de esta realidad, la asociación ha organizado un campamento de verano en el albergue Cabo Peñas en Gordón (Asturias), los días 8 al 17 de agosto para niños y niñas de 8 a 14 años. Las personas interesadas pueden ponerse en contacto con la asociación al teléfono 987231175 ó al 659766505.
«La mayoría de los niños y niñas hacen toda su rutina diaria solos y es bueno que vean que otros pequeños como ellos también lo hacen», explica la presidenta de Adile.