El campo se alía para salir a la calle
La manifestación «blanca» del día 19 será la primera protesta de la nueva UCL

González de Ucale-Coag y Llorente de Ugal-Upa.
La reivindicación de los derechos de los ganaderos que llevarán a cabo los sindicatos agrarios el día 19 febrero a las 12.00 horas en Valladolid ilustrará la unión del sector de la comunidad y de la provincia, que aglutina bajo las reflotadas siglas UCL (Unión del Campo Leónes) a los sindicatos locales. La protesta ha sido convocada conjuntamente por todas las organizaciones de la Alianza por la Unidad del Campo, que aglutina a todas las organizaciones de la Comunidad.
El secretario general de Ugal, Matías Llorente, manifestó ayer que la Alianza no es algo «baladí» y que quieren «sacarlo adelante» con todo el interés del mundo. La manifestación se ha calificado como «blanca» puesto que sólo habrá una pancarta que portarán los representantes de cada organización.
Los sindicatos fletarán autobuses, que estarán a disposición de quienes acudan desde la provincia. Los interesados tienen que llamar a la oficina de Ucale-Coag o de Ugal-Upa para confirmar su asistencia.
El motivo principal de la protesta es el abandono que sufre el sector ante el incremento salvaje de los costes y la reducción de los precios de la leche. Los ganaderos reclaman políticas que compensen la carestía de los piensos por la subida de los cereales y un mayor apoyo de las instituciones, más centradas en las transformación que en la producción.
Víctor González, coordinador de Ucale-Coag, también denunció ayer la sangría de ganaderos que ha sufrido la provincia en los últimos cuatro años, en los que se han perdido el 50% de las explotaciones ganaderas. Entre los sectores de ovino, caprino y vacuno de leche y de carne suman 900 explotaciones, algunas de las cuales podrían ser embargadas en los próximos meses junto con los derechos de explotación y de la PAC.
Por otra parte, la liberalización de los mercados puede provocar graves desajustes en los mercados.
Desabastecimiento de azúcar. El último es el que señalaron ayer los representantes de los sindicatos agrarios de la Alianza por la Unidad del Campo Víctor González, coordinador de Ucale-Coag, y Matías Llorente, secretario general de Ugal, que denuncian el desabastecimiento de azúcar que sufrirá el mercado nacional a corto plazo debido al incremento de la demanda de caña de azúcar para producir bioetanol. Según Llorente en cuanto el precio del petróleo se dispara aumenta la demanda de biocombustibles y, por tanto, la necesidad de las refinerías de los cultivos indicados para su producción.
Los grandes exportados mundiales de caña, Brasil y Thailandia, están dirigiendo su producción hacia los mercados energéticos en detrimento de la producción de azúcar para alimentación.
No obstante, como señala Llorente el problema no radica tanto en el mercado global como en la regulación de la Unión Europea. Debido a los convenios suscritos por la UE con los paises importadores se ha restringido la producción local a 500.000 toneladas, lo que obliga a España a importar 700.000 toneladas para cubrir el 1.200.000 de consumo nacional. Según afirmó González, los distribuidores han comenzado a avisar a los propietarios de negocios de hostelería de la posibilidad de no poder servirles azúcar en los próximos días. Mientras que en el país vecino, Portugal, el consumo se ha restringido ya a dos kilogramos por persona al mes.
Además Llorente señala que la regulación europea penaliza a los productores nacionales de remolacha, que no pueden exportar al exterior, con la pérdida de ingresos que ello supone. «Fuera de Europa la tonelada de remolacha se paga a 40 euros, mientras que dentro de las fronteras comunitarias se paga a 27 euros más ayudas», señala Llorente.