El mercado de la plaza Mayor pierde sólo en un año el 50% de sus ventas
Los vendedores atribuyen el descenso a la crisis y los precios agresivos de los híper.

Emilio Gutiérrez y María José Álvarez Casais, ayer, durante su visita al mercado de la plaza Mayor.
El mercado de la plaza Mayor, uno de los más antiguos de España, tampoco se está salvando de la crisis. Según los vendedores, sólo en el último año las ventas han bajado casi un 50% por la competencia cada vez más directa de las grandes cadenas de alimentación y los hipermercados.
Según explican algunos de los 60 propietarios de puestos de la cita semanal de los miércoles y los sábados, cada vez más leoneses se ven obligados a hacer la compra «al día» buscando la mejor oferta frente a la calidad que ofrece el tradicional mercado de frutas y verduras debido a la delicada situación económica. El desplome de la construcción, unido a algunos conflictos recientes como la minería, han dejado «muy tocados» a muchos ciudadanos que antes optaban por la cita matinal en el corazón del casco antiguo.
Ahora, según explican los mismos vendedores, muchos compradores acuden a las grandes cadenas de alimentación o los hipermercados para comprar «lo más barato».
Apuesta municipal
El Ayuntamiento de León está estudiando varias opciones para incentivar las ventas. Campañas que animen a los leoneses a acudir al mercado de toda la vida, y que ponga en valor la cercanía con el vendedor como garantía de calidad y buen servicio, según explicó ayer la concejala de Consumo, María José Álvarez Casais, que ayer acompañó al alcalde, Emilio Gutiérrez, en un recorrido por el mercado. Precisamente, en esa visita, el primer edil de la ciudad quiso lanzar un mensaje de apoyo a los comerciantes de una actividad «tan importante para muchas familias leonesas». «Por eso queremos ofrecerles nuestro respaldo en estos momentos tan difíciles y por supuesto queremos animar a todos leoneses a que se acerquen a realizar sus compras a estos puestos llenos de productos de una calidad excelente», añadió.
Pese a la bajada de ventas, los comerciantes son conscientes de que sólo resistiendo el mal momento podrán superar la situación. En tantos siglos de vida, el mercado de la plaza Mayor ha vivido otros momentos complicados. El último, cuando las catas en su ubicación histórica obligaron a su traslado. Su regreso a la Plaza Mayor confirmó que la tradición resiste a las nuevas modas. «A eso nos agarramos. Aquí la gente siempre sabe que hay calidad. Que si un día quieren buena fruta, buen queso o bacalao, el mercado de la Plaza Mayor es una garantía», señala uno de los vendedores a modo de resumen.