Hay interesados, pero no negociación
Independientemente de las prolijas negociaciones con Unicaja, desde la dirección de Banco Ceiss aseguran que los contactos con otras entidades financieras son «permanentes». Eso sí, apuntan que oficialmente no hay negociaciones con ninguna que no sea la caja malagueña, a pesar del «interés» que muestran otros grupos bancarios.
Eso hasta ahora. Con el nuevo escenario abierto por Bruselas este jueves las posibilidades son aún más amplias. Si finalmente en las próximas semanas no se concreta una integración seria en Unicaja, el banco de Caja España-Duero estará «totalmente en el mercado». Y son varias las fórmulas que se plantean para diseñar su futuro en la nueva situación.
El comisario de la Competencia y vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, aclaró hace cuatro días que Ceiss, una vez saneada con la participación de capital público, saldría a la venta en un proceso competitivo. Es decir, una vez saneada (situación que pretendía Unicaja para librarse de los lastres y hacerse con el negocio sin otra competencia) entrará en proceso de concesión a la entidad que ofrezca mejores condiciones.
Andadura en solitario
Sin embargo, desde la caja con sede en León insistieron ayer en el argumento de que la andadura en solitario ha dejado de ser un planteamiento imposible. «Si el banco es capaz de realizar el ajuste exigido en plantilla, estructura y negocio; y cumple las exigencias de no exponerse al sector inmobiliario y centrarse en las pymes y familias de su territorio histórico, no hay razón por la que no pueda volver a funcionar como una banca local».
Una vuelta a sus orígenes como entidad financiera que contradice las exigencias del proceso de concentración financiera que se auspicia a nivel nacional, pero que desde la entidad insisten en que, si es capaz de hacer frente a las exigencias de negocio y a los préstamos públicos, no puede descartarse todavía.