«Deseo poner fin a este mal sueño»
El camionero Antonio Valenzuela sigue sin solución en Sierra Leona dos días después de que su compañero Ramiro llegase a León, mientras se desvela que el Ayuntamiento de Boñar nunca les envió el dinero prometido.

Ramiro era recibido con mucho afecto por su esposa en una televisión.
El conflicto de los camioneros atrapados en Sierra Leona no tiene fin. Este periódico se ponía ayer en contacto con un desesperanzado Antonio Valenzuela, el camionero leonés que sigue en el país africano dos días después de que su convecino Ramiro González llegase a León con un mediático y emotivo recibimiento por parte de su familia. Antonio no piensa en nada de eso. De momento, sólo quiere encontrar una solución a un problema que ya no es colectivo. «Alguna perspectiva queda, pero solución no hay todavía nada claro». ¿Y fecha de vuelta? Parece que tampoco. «No tenemos nada concreto, sólo deseo poder poner fecha a este mal sueño».
El camionero admite que hay una negociación abierta, pero matiza que «el regreso no sería del todo feliz». «Al contrario; sería la felicidad de ir al cobijo de la familia, pero la desilución del fracaso, ver cómo tu país no ha movido ni un dedo por ayudarte en una estafa y el robo de nuestra dignidad», relata.
Su familia de Sabero se encuentra desesperada. Encarna, Valenzuela aseguró que está perdiendo «toda esperanza» de que Antonio vuelva por Navidad. «Tenía el billete para el día 5, pero tenía que entregar unos papeles y tuvo que solicitar el aplazamiento para el día 19 de diciembre; por eso le piden 1.100 euros. Al no tener dinero, le han dado un billete de vuelta para el 27 de marzo de 2004.
Si el 19 de este mes, Antonio no sale del país podría ser incluso deportado, puesto que es la fecha en la que caducan los papeles que le resolvió de manera temporal el Consulado.
En este contexto familiar que se ha convertido desde hace mucho tiempo en un verdadero drama para los camioneros y sus familias se conoce que el Ayuntamiento de Boñar no ha puesto ni un solo euro de la ayuda de mil euros que aprobó hace más de mes y medio en un pleno municipal para ayudar al camionero Ramiro González, vecino de Boñar. Aquilino Castro arremetió contra el equipo de gobierno y dijo que «era obligación» haber desembolsado tal cantidad con cierta urgencia. Fue contestado por el alcalde, Roberto Álvarez, quien aseguró que no era posible sacar dinero de la tesorería, por lo que había solicitado una documentación a la Asociación de Transportistas San Cristóbalde Boñar para que hiciera de mediador. Alfredo Soto, de UPL, recordó que esa operación ya se había hecho en más ocasiones y dudó de que el alcalde no pudiera agilizar el pago de mil euros para una ayuda de urgencia. El edil de UPL aseguró que finalmente fue la citada asociación profesional la que envió 1.700 euros a Ramiro González para que pudiese volver a casa antes de Navidad. «Sabían de su situación precaria y no les enviaron el dinero», recalcó Alfredo Soto.