SUCESOS
Una macroestafa afecta a dos firmas leonesas del ramo de la alimentación
Detenidas 35 personas en toda España por una trama de dos millones de euros

Imagen de una de las actuaciones.
Dos empresas leonesas relaciondas con el ramo de la alimentación se encuentran entre los damnificados por una trama de delincuentes que operaban en 38 provincias del país y que se hicieron con un montante de dos millones de euros a través del timo del nazareno, gracias a la utilización de 25 empresas que actuaban como pantalla.
La Guardia Civil de Cuenca centralizó la Operación «Alpechín», con 35 personas y 15 imputados, que realizaban estafas a comerciantes mediante el “timo del nazareno”. Simulaban ser empresarios en un sector determinado y realizaban pequeños pedidos que pagaban de forma puntual con el fin de ganarse la confianza del proveedor. Una vez obtenida esta amistad, realizaban un pedido superior que nunca llegaban a abonar. Posteriormente lo ponían a la venta a un precio inferior al de mercado a través de empresas receptadoras.
Las condiciones de pago que estipulaban eran de 30, 60 ó 90 días con el fin de disponer de tiempo suficiente para estafar al mayor número de empresas posibles y vender la mercancía luego a menor coste a las empresas receptadoras, sin abonar cantidad alguna a quien se lo había vendido.
Por determinar
Mediante este método, los estafadores habrían obtenido ganancias por encima de los dos millones de euros, si bien el total defraudado está aún por determinar. Se les imputa los delitos de estafa, blanqueo de capitales, receptación, delitos societarios, falsificación de documentos y pertenencia a banda criminal, entre otros. Se han esclarecido un total de 126 hechos delictivos que han afectado a empresas de 38 provincias de prácticamente todas las Comunidades Autónomas. Se ha intervenido abundante documentación, equipos informáticos, teléfonos móviles, un vehículo, vinos, licores, embutidos y aceites.
Empresas pantalla
Tras las primeras investigaciones, los agentes localizaron a una organización que estaba perfectamente estructurada y jerarquizada. Utilizaba empresas ‘pantalla’ al frente de la cual ponían a un testaferro como administrador a cambio de una compensación económica, ya que los jefes de la organización eran terceras personas. Durante la operación se han investigado un total de 25 empresas pantalla. Una vez que se tuvo conocimiento de quiénes estaban al frente de la organización y de dónde se recepcionaba parte de la mercancía, se detuvo a uno de los cabecillas de la organización y a dos de las personas receptadoras. Asimismo se practicaron un total de 9 registros en Santa Pola (Alicante), Ciempozuelos (Madrid) y en Talavera de la Reina (Toledo).
Posteriormente se detuvo a 32 integrantes de la red y se imputó a otros 15 en las provincias de A Coruña, Alicante, Badajoz, Burgos, Córdoba, Madrid, Murcia, Navarra, Sevilla, Toledo y Valencia.