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La subasta de joyas empeñadas celebrada ayer recaudó alrededor de 80.000 euros .

La subasta se celebró ayer por la tarde en la sede de la Obra Social.
El Monte de Piedad de Caja España-Duero se mantiene «muy vivo», porque pese a que las familias con necesidades se han desprendido de buena parte de sus joyas y las casas de compra-venta de oro están siendo una dura competencia la filosofía de la institución sigue contando con una clientela fiel, que no quiere desprenderse de sus pertenencias. De hecho, el Monte mantiene una cartera anual de créditos de unos 12 millones de euros, que se incrementaron ligeramente el año pasado. También creció el número de usuarios del servicio.
Las subastas de joyas siguen siendo una de sus actividades, como la celebrada en la tarde de ayer en el salón de la Obra Social en la capital. Según explicó Joaquín Rovina, del Monte de Piedad, se adjudicaron 84 lotes de los 122 que salieron a puja, con lo que 37 de ellos quedaron desiertos.
Entre ellos los dos que partían entre los precios iniciales más elevados: el lote 47, un Rolex que partía de 9.100 euros; y el lote 46, un brillante certificado que tenía un precio de salida de 3.300 euros.
El lote más alto
El lote más alto de los adjudicados ayer fue una sortija de oro blanco con brillantes de 5,6 quilates, que se adjudicó en su precio de salida, 8.800 euros.
En cuanto al lote que más incrementó su precio en la puja, fue el número 16, una sortija de oro blanco con brillantes (de 0,15 quilates) y esmeraldas, que partía de 140 euros y se adjudicó en 360 euros.
El precio de salida del conjunto de los lotes era de 140.000 euros. Asistieron a la subasta pública unas 80 personas, y entraron a pujar 41 clientes autorizados.
Como en las últimas ocasiones se admitían las pujas por Internet, de hecho 34 lotes partían ya cubiertos por las ofertas a través de la red. Algunas de ellas fueron superadas en la sala.
Joaquín Rovira destacó ayer que la actividad del Monte de Piedad de Caja España-Duero registró su «cresta» de actividad en 2011, y desde entonces la competencia de las casas de compra de oro se ha dejado notar más, porque «hay más gente que necesita el dinero con urgencia y no mira más».
Operación con garantías
Los clientes que acuden al Monte de Piedad en su mayoría no desean desprenderse de sus piezas, sino que las utilizan para obtener de una forma fiable préstamos para situaciones concretas. La operación es rápida, el dinero se entrega en el momento y permite recuperar lo empeñado en el plazo de un año.
Los servicios especializados del Monte de Piedad tasan las piezas según el precio oficial de los metales, y les aplican un interés que actualmente se sitúa en el 7%. Al cabo de un año los clientes pueden recuperar sus prendas pagando el dinero adeudado. De no ser así, las joyas salen a subasta, con un precio de salida que es el de la tasación más los intereses.
Si el lote se adjudica, la caja se queda con el dinero de los intereses y entrega al cliente el precio de la tasación más lo que haya sacado por encima en la subasta.