Obituario | ULPI GONZÁLEZ CASTRO
Adiós al pionero del Yas

Recién estrenados los Felices 80, en plena explosión de la música española y la Movida, él abrió en León el mítico Yas y Nona, frente al Jardín de San Francisco, un lugar imprescindible en aquellas noches leonesas de una generación que estrenaba democracia. Ulpi González Castro fue un pionero. Se embarcó en una aventura innovadora. Javier Mariscal le abrió las puertas de su afamado estudio en Barcelona y diseñó para él, para su bar musical, su interiorismo y algunos de los elementos que identificaron para siempre el Yas. El creador catalán, en la cúspide de su carrera, creyó en él y trajo a León sus famosos taburetes, los míticos Dúplex que habían roto con el clasicismo del diseño tal como se concebía hasta el momento y, aparentemente, desafiaban la ley de la gravedad. Fue así como la ciudad se introdujo en el arte y el diseño que marcarían la siguiente década cultural en el país.
Optimista convencido, imprimió siempre entusiasmo a todos los proyectos vitales que acometió. Amó la vida, a su mujer Susana y sus hijas Paula y Marina. Y tanto a sus amigos -por cientos acudieron a su adiós- y a sus hermanos -Carmen, Ramón, Eusebio y Benito- que los protegió con el silencio y nunca les contó la severidad de su enfermedad. Quizá porque detrás de él siempre llegaba la alegría, quizá de ahí su empeño en que todo siguiera igual. No pudo ser.
Planeaba celebrar el 35 aniversario de la fundación del pub con un mega concierto y reunir a todas las parejas que se construyeron entre los dos pisos del local, en aquellas escaleras legendarias donde se agitaba en una coctelera la vida, la juventud y todas las esperanzas.
Él, que amaba el bullicio y la conversación, se ha ido en silencio.

La mítica barra del Yas y Nona diseñada por Javier Mariscal