Más de 13.000 viviendas y edificios tienen ya un certificado energético
El informe es obligatorio y mide las necesidades de consumo del edificio y sus emisiones.

Sede del Ente Regional de la Energía en el barrio de Eras de Renueva, en una imagen de archivo. NORBERTO
dl | redacción
El Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla y León, gestionado por la Consejería de Economía y Hacienda, tiene inscritas en León 13.803 viviendas y edificios a fecha de 25 de julio, una cifra que se ha multiplicado casi por cinco desde 2013. Es en este año cuando entra en vigor el Real Decreto 235/2013, por el que se hace obligatorio disponer de esta etiqueta para alquilar o vender cualquier inmueble, un requisito que hasta entonces sólo era exigible para nuevas construcciones. Casi el 89% de estas acreditaciones se corresponden con pisos, bloques y chalés, de los que siete de cada diez han obtenido una calificación energética D o E en emisiones de dióxido de carbono, explican fuentes de la Junta.
La certificación de eficiencia energética es un procedimiento oficial que califica energéticamente un inmueble calculando tanto el consumo anual de energía necesario para cubrir su demanda en condiciones normales de ocupación y funcionamiento, como las emisiones de dióxido de carbono asociadas.
La normativa, añaden desde la Consejería, precisa que el certificado debe incluir valores de referencia y requisitos mínimos con el fin de que los propietarios o arrendatarios de una vivienda puedan comparar y evaluar su eficiencia energética. De esta forma, se avanza hacia el objetivo de la Unión Europea de conseguir edificios con un consumo energético casi nulo en 2020, recogido con carácter imperativo en la Directiva 2010/31/UE.
Inicios
El Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Castilla y León empezó a funcionar en enero de 2012, cuando esta etiqueta sólo era obligatoria para nuevas construcciones, y en mayo de 2013 se modificó el procedimiento.
En 2013 se aprobaron en León los 2.745 primeros, que se triplicaron al año siguiente hasta los 8.271. En 2015 eran ya 11.814 los certificados.
A 25 de julio, son en total 13.803, de los que 9.882 corresponden a bloques de viviendas individuales. El segundo lugar es para las casas unifamiliares adosadas, con 1.123. Los locales con el registro son 1.048.
En 2012, sólo existían seis inmuebles en la Comunidad en el Registro autonómico, una cifra muy baja que se explica tanto por el desconocimiento de la obligatoriedad de la inscripción de estos certificados como por el hecho de que este trámite sólo fuera obligatorio para la obra nueva en un ejercicio de crisis de la actividad inmobiliaria y de construcción.
evolución positiva
El número de registros empieza a aumentar progresivamente en 2013, especialmente desde la publicación del Real Decreto 235/2013 a mediados de abril, y alcanza los 15.025 en la Comunidad. Al año siguiente se bate el récord de registros, con casi 27.975 nuevas entradas y 43.000 certificados a 31 de diciembre de 2014. Las altas se han mantenido a buen ritmo durante 2015 (con más de 18.638 certificados incorporados) y esta tendencia continúa en los primeros meses de 2016, en los que el Registro está añadiendo una media de 1.600 etiquetas mensuales. De esta forma, se ha llegado a 73.315 certificaciones a finales de julio, de las que 4.191 se han emitido en Ávila; 10.675 en Burgos; 4.873 en Palencia; 12.255 en Salamanca; 4.949 en Segovia; 2.153 en Soria; 16.929 en Valladolid y 3.391 en Zamora.