Pau Casals como coartada
«I am a catalan». El discurso de Pau Casals en las Naciones Unidas en 1971, al recibir la Medalla de la Paz de la ONU, es todo un símbolo para Cataluña, no sólo para los nacionalistas sino para todos los catalanes, por la personalidad de este músico universal que, ya anciano y todavía bajo el régimen de Franco, llevó la voz de sus conciudadanos a Nueva York. Sin embargo, aquellas palabras, dichas en aquel contexto histórico, se repiten ahora como base de un argumentario independentista, nada que ver con el ‘seny’ catalán de Casals.
Lo que se trató en el siglo XI en Tolouges, un pueblo que ahora pertenece a Francia, fue lo que los historiadores han venido en llamar Asambleas de Paz y Tregua que surgieron en el sur del país galo. En el siglo XI ni siquiera existía el nombre de Cataluña, que está documentado en el XII, según el historiador Carlos Julián Estepa, del CSIC.
El corpus documental de los ‘Decreta’ de León de 1188 refleja, según la Unesco, un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales, en las que la plebe participa por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto con el rey, la iglesia y la nobleza.