Diario de León

Los vecinos acreditan la «impunidad» en el Húmedo pese a sus denuncias

La asociación reúne 30 quejas en diciembre: la mitad sin atender y sólo cuatro resueltas

Los vecinos siguen con su guion de denunciar los incumplimientos de las ordenanzas. FERNANDO OTERO

Los vecinos siguen con su guion de denunciar los incumplimientos de las ordenanzas. FERNANDO OTERO

León

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No iban de farol. El primer mapa de denuncias vecinales , anunciado por la nueva junta directiva de la asociación León Típico en noviembre, sustenta sus quejas en el casco histórico por la falta de atención del Ayuntamiento para hacer cumplir las normativas. Con fechas, horas y localizaciones exactas, los vecinos acumulan en el mes de diciembre 30 llamadas a la Policía Local, «en más de la mitad de las cuales no se acudió a comprobar, ni a solucionar los hechos denunciados». «Sólo en cuatro ocasiones la actuación policial ha sido satisfactoria para los denunciantes», sentencian en la carta remitida al intendente jefe del cuerpo municipal de seguridad.

Los vecinos son «conscientes de que el número de denuncias tiene que ser muchísimo más alto». Desconocen el dato, por lo que reclaman al jefe de la Policía Local que lo comparta, «así como también la actuación policial y cómo se han solucionado las denuncias», según detallan en la misiva, en la que inciden en que «una de las mayores quejas de los socios es la pasividad, falta de colaboración y, en ocasiones, falta de respeto cuando llamaban a la Policía Local para denunciar los múltiples problemas que asolan al casco histórico de León».

Radiografía

El mapa incluye el lugar de la denuncia, la hora, la respuesta policial y lo que se hizo en efecto al final

Como muestra aportan las 30 denuncias, 18 de las cuales fijan como motivo los ruidos, dos por drogas, otras dos por olores, dos por terrazas y luego un rosario de reclamaciones por tráfico, horarios de cierre, edificios en ruinas, infracciones y limpieza. Entre ellas, por ejemplo, se recoge la queja realizada por teléfono el 2 de diciembre, a las 07.56 horas, para advertir de que había «gente en la calle bebiendo, gritando, orinando». «Dijo una agente que enviarían a alguien, vinieron y marcharon. La gente estuvo alterando la convivencia hasta más de las 09.00 horas», reseña la vecina de la calle Zapaterías, donde se censan nueve de las 30 reclamaciones.

El catálogo abarca más. Los vecinos ofrecen entre sus testimonios una llamada al 092 del 15 de diciembre, a las 06.15 horas de madrugada, «!por escándalo en vía pública en la calle Misericordia». «De inmediato se presenta coche policial con actuación pasiva, puramente presencial con el consiguiente recochineo por parte de los jóvenes, incluso saludando», relata el afectado.

Fuera de los ruidos , hay dos denuncias por drogas, aunque sin solución. En una, radicada en la calle La Plata, el vecino registra la llamada el 17 de diciembre, a las 05.00 horas, y explica que el policía le obligó a identificarse. «Le pedí a él su identificación. Entonces, se puso histérico y empezó a gritarme; muy heavy . Le dije que tenía fotos y videos de cómo se estaba consumiendo droga. No lo consideró importante y dijo que la policía estaba para otras cosas, mientras gritaba y me colgó», señala.

La suma de todo el material, con grabaciones incluidas que ponen a disposición del intendente jefe de la Policía Local, hace que los vecinos consideren que se trata de «hechos de mucha gravedad». Para aclararlo, reclaman una reunión con el responsable policial para «recibir una explicación de la gestión» y que les aporte datos sobre «cuántas se resolvieron con sanción para sus infractores, qué ocurrió con el resto». Como colofón, solicitan además que se detalle la licencia de un local de la calle Zapaterías «donde se vea el horario que tiene», dado que el hostelero «se jacta de tener un permiso especial para abrir fuera de los horarios permitidos». «Sospechamos que es cierto, dado que la policía no interviene», apostillan.

La radiografía avala su queja de que « es muy difícil vivir en un barrio en el que llama la atención la impunidad de los delitos». Ahora, con su material sobre las infracciones de «ruidos, horarios de los bares, gritos, consumo y tráfico de drogas, vandalismo, meadas, defecaciones, vomitonas, velocidad del tráfico», los vecinos del casco histórico esperan que, al menos, el intendente jefe de la Policía Local les reciba.

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