«Estamos saliendo de la consulta para trabajar dentro de la población»
La Sanidad está cambiando para adaptarse como un guante a las personas. E igual que en el Hospital leonés se ha puesto en marcha una unidad de atención domiciliaria liderada por Medicina Interna enfocada al paciente crónico, para intentar evitar los contagios, reducir la desorientación de los mayores y el despiste que suele producirles salir de su ámbito domiciliario, en Atención Primaria los profesionales «estamos saleindo de las consultas para trabajar dentro de la población para la población», explica la directora de Enfermería de este escalón asistencial, Ana Rivero.De modo que la idea es «ir estableciendo cada vez más tareas y visibilizarlas en el entorno de la comunidad, ya que somos especialistas de Enfermería Familiar y Comunitaria», matiza. Romper las fronteras de los centros de salud y consultorios implica acercarse a los pacientes y embarcarlos en nuevas acciones preventivas de la salud. El camino de esta nueva filosofía ya se ensayó con los talleres afectivos-sexuales que han impartido las enfermeras en los institutos, encaminadas a prevenir enfermedades de transmisión sexual.Así que la Sanidad quiere recuperar su 'humanidad' con nuevos retos con los pacientes, como involucrarles en una forma de vida activa para frenar el deterioro y la soledad, origen de muchas enfermedades. La tecnificación de la asistencia sanitaria, el control de los costes, la presión asistencial, la falta de tiempo, el trato impersonal al enfermo, han hecho que primaran aspectos administrativos y económicos en lugar de dar un servicio orientado al ser humano. Algo, la humanización, que ahora regresa al centro de las prioridades.