Giner reinventa la hora del patio
El instituto leonés apuesta por dar alternativas en el recreo para combatir el sedentarismo y el móvil e integrar

Ana Bravo, con algunas de sus alumnas en la clase de yoga.
El rato del recreo es un descanso para los alumnos, un descanso a la intensa jornada lectiva. Con el fútbol como deporte rey en los patios, el aumento del sedentarismo y los momentos furtivos de los móviles, en el Giner de los Ríos han puesto en marcha este curso una iniciativa para que los estudiantes de primero y segundo de la ESO cuenten con alternativas.
«El objetivo es combatir dos problemas que hay ahora en todos los centros. Por un lado, que los chicos que no juegan al fútbol no se apoltronen y por otra evitar el móvil. Además, mantenerlos activos y lograr que se creen grupos entre ellos, que nadie quede excluido», explica la coordinadora del Equipo de Convivencia del Giner, Julia de la Torre. Estos son los objetivos de los Patios Activos que han puesto en marcha, algo que han conseguido ofertando a los estudiantes de los dos primeros cursos de la ESO —que aún no pueden abandonar el centro durante los recreos— grupos de Yoga, baile, deportes como fútbol, baloncesto, ping pong y voley, juegos de mesa e incluso un grupo de biblioteca para leer o pintar.
Cada alumno tuvo que apuntarse a un grupo para participar los martes y los jueves. «La experiencia ha sido buenísima», señala De la Torre, para concretar que aunque los móviles en el centro están prohibidos, los chicos se las apañan como sea para poder usarlos. «Nadie nos da autoridad para gestionar lo del móvil y es una gran fuente de conflictos. Todos los problemas vienen del teléfono y cada vez lo tienen antes, las familias no saben realmente del daño que hace», sentencia.
Los Patios Activos también ha exigido la implicación del profesorado. La profesora Ana Bravo aprovecha lo que aprendió en sus clases de Yoga con Óscar Montero para ponerlo en práctica con un grupo de alumnas. «Primero estiramos y después hacemos una figura. A ellas lo que más les gusta es el equilibrio», explica entusiasta, para ensalzar la implicación de todas ellas en las clases y cómo apuran el bocata para poder trabajar en esos pocos minutos que les queda de recreo haciendo ‘asanas’ como el ‘guerrero’.
«Estamos pensando ya cómo mejorarlo para el próximo curso. Una de las ideas es que puedan rotar y probar varias cosas», explica Julia de la Torre ante el éxito conseguido con estos Patios Activos, que ha mejorado la convivencia, frena el sendentarismo e integra a alumnos que antes estaban solos en el patio.