El batallón leonés de la UME, a pleno rendimiento
Su participación ha sido clave en los incendios de Pontevedra y Ávila de los últimos días

El papel de la UMe es clave tanto en la extinción del fuego como en la consolidación de los perímetros de los incendios.
El quinto batallón de la Unidad Militar de Emergencias, que opera desde la base leonesa Conde de Gazola, está inmerso ya en la campaña estival de incendios, aunque lo más duro, si se mantiene la línea de otros años, aún está por llegar. De momento, su participación ya ha sido clave en los incendios de Pontevedra y Ávila.
El incendio que comenzó el lunes en el Barranco de las Cinco Villas, al sur de de la provincia abulense ayer ya no precisaba de medios aéreos y aunque ya está controlado, desde la Junta ha reclamado que se mantenga la presencia de los militares leoneses, donde uno de ellos resultó herido.
En Galicia, los soldados han cambiado el foco que se mantenía activo en A Cañiza por el de Vilardevós, en Orense. Allí su papel volverá a ser clave. En Molbertrán, en Ávilla, se llegaron a desplegar 142 militares, junto con 46 medios entre ellos un dozer y cerca de una docena de autobombas, mientras que en Galicia, en A Cañiza, la participación se centró con 92 efectivos personales y 35 medios.
La preparación es constante para los soldados del quinto batallón, que cuentan con una amplia zona de trabajo, que se centra en todo el noroeste español, incluyendo las provincias de Castilla y León y desde Galicia a Cantabria.