La PAU eleva las reclamaciones de los alumnos pero sólo el 47% sube la nota
En 2024 el 16% pidió la revisión de algún examen mientras que este junio fueron casi uno de cada cinco

Alumnos durante la celebración de la PAU en la Universidad de León en junio.
La implantación del nuevo modelo de la prueba de acceso a la universidad, conocida como PAU y que sustituyó a la Ebau, ha traído consigo un aumento de las reclamaciones presentadas por los estudiantes que se presentaron a estos exámenes en la convocatoria ordinaria, que se celebró los días 3,4 y 5 de junio. El cambio, más allá del nombre, implicaba que los estudiantes prestasen más atención a la ortografía, la expresión o la presentación, ya que estas cuestiones repercuten ya en la nota final del estudiante.
A la convocatoria de junio estaban llamados 2.055 estudiantes de segundo de Bachillerato, de los que 1.778 la superaron, es decir, el 96,06%. Una cifra ligeramente inferior a la de otros años y con un resultado en la nota media también un poco más bajo, con poco más de un 7. La puntuación obtenida no convenció a 411 de los estudiantes, es decir, uno de cada cinco pidió la revisión de uno o de varios exámenes a los que se había presentado. En total, los examinadores tuvieron que revisar 765 exámenes, repartidos entre las diferentes materias.
Una vez se hicieron públicas las notas de la prueba, de hecho, aunque muchos estudiantes no consideraron que con el cambio de la Ebau a la PAU y la diferencia entre los criterios de corrección implicase mayor dificultad en los exámenes a los que se presentaron, gran parte del alumnado sí estuvo disconforme con la puntuación que le habían dado los correctores y que se manifestó en el aumento de las reclamaciones.
Los resultados de esas revisiones no son siempre al alza. De hecho, menos de la mitad de las reclamaciones lograron el objetivo deseado. Un dato que también es inferior al del año pasado, cuando casi el 56% consiguió mejorar su puntuación. Este año no llega al 47% y se queda a tan sólo una décima de este porcentaje.
Más allá, peor parados salieron los estudiantes cuya nota bajó. De esas 765 reclamaciones presentadas, en 200 la nota resultó inferior a la obtenida inicialmente, es decir, el 26,1%. En el medio, los que se quedaron con la misma nota fueron 206, el 26,9%. Pelear por unas décimas es clave para aquellos estudiantes que quieren entrar en las careras más demandadas, con notas incluso muy próximas a los 14 puntos. Una media que sólo se puede conseguir si el estudiante se presenta, además de las materias de la fase general, a las asignaturas optativas que le permiten subir esos cuatro puntos y que, además, ponderan para entrar a los grados en función de a qué rama de conocimiento pertenezca el título.
En el caso de la convocatoria de julio, correspondiente a la fase extraordinaria a la que se presentan los estudiantes que tuvieron que recuperar algunas de las materias de segundo de Bachillerato, de los 409 estudiantes que se examinaron, 76 presentaron 169 reclamaciones. De esas reclamaciones, el dato más alto corresponde a los que se quedaron con la misma nota, que fueron 58 y casi a la par los que subieron y los que bajaron su puntuación, con 56 entre los primeros y 55 entre los segundos. Es decir, un tercio obtuvo lo que buscaba, pero otros tantos se quedaron peor y el tercio restante, ni subió ni bajo. Algo que se informa a los estudiantes cuando presentan la reclamación, ya que el resultado no tiene por qué ser en positivo.