Juicio por el crimen de Nochebuena: el sospechoso niega ser quien mató a su madre, que tenía 31 cortes
A criterio del fiscal, sabía perfectamente lo que hacía y se valió de un jarrón afilado para provocarle una herida final de 13 centímetros en el cuello: "Escuchaba voces que me decían que mi madre estaba secuestrada y me habían dejado un clon"

El procesado, a su llegada a la Audiencia.
El acusado de acabar con la vida de su madre en la Nochebuena de 2022 ha afirmado que no recuerda haberla matado: "Escucho voces y no puedo hacer lo contrario, puedo luchar una o dos horas pero acabo cediendo. Pierdo el contacto con la realidad, durante el brote no soy consciente y mi mente crea una realidad paralela. Escuchaba voces que me decían que mi madre estaba secuestrada y que me habían dejado un clon".
El juicio por el crimen de Nochebuena ha arrancado esta mañana en la Audiencia Provincial con la exposición de las posturas que sostienen las partes personadas en la causa. Un jurado popular determinará a partir del próximo lunes si el joven es declarado culpable o no culpable, tras la vista oral que se desarrollará esta semana. El testimonio del imputado ha sido el núcleo de la sesión de la mañana. Tiene una discapacidad del 49% y en el juicio cuenta conn una persona de apoyo a su lado para ir explicándole el desarrollo de la vista oral.
El Ministerio Fiscal sostiene que el sospechoso utilizó un jarrón para atacarla y le cortó el cuello con una zona afilada de forma deliberada. Afirma el Ministerio Público que sabía perfectamente lo que hacía y que es consciente de lo que ocurrió. Su defensa opone la tesis contraria y aseguró inicialmente que no fue el procesado quien cometió los hechos porque no llegó a ver a su progenitora, que no le franqueó el paso. La Policia halló restos de sangre en su ropa cuando lo detuvo. "Tiene derecho a mentir", recordó el fiscal. Fueron "31 cortes a sangre fría" destacó la acusación particular.
El investigado ha respondido solamente a las preguntas de su letrada. No recordaba su DNI de memoria. "Igual no veía a mi madre en un mes y otras veces pasábamos mucho tiempo juntos. Nunca la amenacé. Se enfadó conmigo porque hacía muchas fiestas y me fui a vivir solo. Luego la denuncié por malos tratos y le retiraron a custodia. Pero yo me escapaba del piso tutelado y me ingresaron en Zambrana", explicó.
"Me agredió varias veces siendo yo menor", manifestó. "Aparece mi ropa cambiada, mi mente crea una realidad paralela porque según mi madre tengo esquizofrenia. Me he enterado por mi abogada de que tenía Trastorno Límite de Personalidad" aseguró. "No tomaba la medicación y consumía drogas para tener con quién estar. Me sentía mal por dentro, solo. Necesitaba autolesionarme para llenar el vacío. Tenía soliloquios".
"Los porros no me hicieron bien a partir de los 18 años y las voces me decían que consumiera algo más fuerte. Tenía paranoias. La más fuerte era la que me daba cuando las voces me decían que mi madre no era mi madre, que era un clon".
A criterio del fiscal, los hechos ocurrieron el 24 de diciembre de 2022 sobre las 21.00 horas en un piso de la calle San Esteban. La víctima no abrió a su hijo, que llamó a una vecina y subió al piso pero no pudo entrar. Tenían muy mala relación.
Repitió el intento a las 23.15 horas y la madre abrió ante la insistencia. Se inició así una discusión que de forma repentina y sin opción a defensa, con una jarra, jarrón o botella, atacó a su madre en el cuello y le causó una herida mortal de 13 centímetros.
La herida era letal desde el punto de vista de la Fiscalía. El corte en la tráquea era mortal de necesidad. Además del tajazo en el cuello, presentaba contusiones en el brazo, en la cara y en la zona dorsal.
El sospechoso huyó del lugar. No tenía ni antes ni después ninguna alteración mental y sabía lo que hacía. Pero profería habitualmente frases del tipo: "¡Te voy a matar!, ¡muerte puta!, ¡un día se va a acabar todo!". Por ese motivo la madre no convivía con él y tenía miedo. Incluso escondía los cuchillos cuando recibía sus visitas.

Llegada del sospechoso al Palacio de Justicia.
Los hechos son considerados por la Fiscalía un delito de asesinato (22 años de prisión pide el fiscal por ello), amenazas (dos años y seis meses de cárcel) y 20.000 euros de indemnización para la hermana.
La acusación particular, que encarna el letrado leonés Fernando Díez Fuego, sostiene el sospechoso miente cuando dice que llevaba diez días sin ver a su madre y refuerza la tesis de que sabía perfectamente lo que hacía. Reconoció a su tía, según esta parte, haber tenido aquella noche una discusión con su madre. El cadáver presentaba 31 cortes "por lo que cabe perfectamente el ensañamiento".

El sospechoso, momentos antes de iniciar la vista

La Policía Nacional escolta al reo.
Para la defensa, no está probada la autoría de los hechos y en el caso de que el jurado popular hallara culpable al sospechoso, cabe aplicar circunstancias que minorarían la posible pena, desde el punto de vista de su letrada. Además era consumidor de drogas y sufría un Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH). Solicita de mano la absolución de su cliente por falta de pruebas.