El jurado no duda: culpable por el escalofriante crimen de su madre con 31 puñaladas en Nochebuena
El acusado dejó huellas de zapatilla y digitales ensangrentadas en la escena, ubicada en el barrio leonés de San Esteban. Ahora, el jurado popular de la Audiencia Provincial de León le encuentra culpable con agravante de ensañamiento y sin concurrencia de atenuantes por arrebato o efecto del consumo de alcohol o drogas. El Ministerio Fiscal pide la pena de 23 años de prisión

El joven juzgado por un jurado popular, en su entrada a la Audiencia Provincial de León durante una de las jornadas del juicio.
El jurado popular le ha declarado culpable de causar la muerte de su madre con el agravante de ensañamiento y sin concurrencia de atenuantes por arrebato o efecto del consumo de alcohol o drogas.
Es criterio del jurado no suspender la ejecución y el indulto. El fiscal finalmente pide 23 años de prisión y se opone a la suspensión de las penas, mientras que la acusación particular pide 27 años de cárcel. La defensa pide que se elija la pena más baja y solicita la suspensión de condena.
Es el veredicto que ha alcanzado el jurado popular de la Audiencia Provincial de León en la noche de este viernes contra el joven acusado de matar brutalmente a su madre en Nochebuena de 2022 en el barrio leonés de San Esteban. Tras una semana de intenso juicio, el jurado ha considerado probado que fue el hijo quien acabó con la vida de la mujer leonesa de 56 años mediante una agresión que culminó con un corte en el cuello y otras 31 lesiones por todo el cuerpo.
El Ministerio Fiscal había rebajado ligeramente la pena solicitada por amenazas debido a la falta de pruebas, dejando la petición total en torno a los 23 años de prisión. Durante el procedimiento, se presentaron evidencias contundentes que vinculaban al acusado con el crimen, incluyendo una huella de zapatilla coincidente con el calzado encontrado en su domicilio y una huella digital ensangrentada en el frigorífico con restos biológicos de la víctima.
"Solo voy a decir que no he mentido y que a mi madre no quería hacerle daño", declaró el acusado en su último turno de palabra, cerrando así un juicio que quedó visto para veredicto este 1 de noviembre de 2025. La defensa intentó justificar posibles trastornos de conducta mediante testimonios de dos psicólogas y un psiquiatra, buscando atenuar una posible pena.
Detalles del brutal asesinato y evidencias presentadas
Según la reconstrucción del fiscal, los hechos ocurrieron el 24 de diciembre de 2022 alrededor de las 21:00 horas. Inicialmente, la víctima no abrió la puerta a su hijo, quien tras un primer intento fallido, logró acceder al domicilio cerca de las 23:15 horas. Fue entonces cuando se inició una discusión que desembocó en un ataque repentino con un objeto contundente, posiblemente una jarra o jarrón, causando una herida mortal de 13 centímetros en el cuello de la mujer.
"La herida era letal desde cualquier punto de vista. El corte en la tráquea era mortal de necesidad", señaló el fiscal. Además de esta lesión principal, el cuerpo presentaba numerosas contusiones en brazos, cara y zona dorsal, lo que refuerza la tesis de un ataque violento sin posibilidad de defensa para la víctima debido a la diferencia de complexión entre madre e hijo.
El Ministerio Público calificó los hechos como asesinato "porque no hubo opción a defensa" y consideró al acusado como "peligrosísimo", afirmando que "si acabó con la vida de su propia madre, todos estamos en peligro". La acusación particular, representada por el letrado Fernando Diez Fuego, reforzó esta postura señalando que el cadáver presentaba 31 cortes, "por lo que cabe perfectamente el ensañamiento".
La defensa y la estrategia del acusado
La defensa, ejercida por María Teresa Villa como letrada del turno de oficio, centró su argumentación en cuestionar las pruebas presentadas y en subrayar posibles circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal por problemas mentales. "No puede reconocer algo que no recuerda haber hecho. Él no es consciente de haber matado a su madre", argumentó la abogada.
El acusado, por su parte, afirmó no recordar haber matado a su progenitora: "Escucho voces y no puedo hacer lo contrario, puedo luchar una o dos horas pero acabo cediendo. Pierdo el contacto con la realidad, durante el brote no soy consciente y mi mente crea una realidad paralela". Según su testimonio, sufría alucinaciones que le hacían creer que su madre había sido reemplazada por un clon.
El fiscal cuestionó duramente esta versión, calificándola de mentira estratégica: "La teoría de que pensaba que su madre era un clon no la había explicado antes, solo la ha presentado en la recta final del procedimiento". También destacó la ausencia de testigos "que le vieran mantener conductas extrañas para justificar que estuviera trastornado cuando mató a su madre".
Antecedentes y relación conflictiva entre madre e hijo
Durante el juicio se reveló la complicada relación que existía entre la víctima y su hijo. Según testimonios, el acusado profería habitualmente amenazas como "¡Te voy a matar!", "¡muere puta!" o "¡un día se va a acabar todo!". Estas manifestaciones habían llevado a la madre a no convivir con él y a tomar precauciones como esconder los cuchillos durante sus visitas.
El acusado, que cuenta con una discapacidad del 49% y estuvo acompañado durante el juicio por una persona de apoyo, relató una relación turbulenta: "Me agredió varias veces siendo yo menor. Luego la denuncié por malos tratos y le retiraron la custodia. Pero yo me escapaba del piso tutelado y me ingresaron en Zambrana".
También declaró problemas de salud mental y consumo de drogas: "No tomaba la medicación y consumía drogas para tener con quién estar. Me sentía mal por dentro, solo. Necesitaba autolesionarme para llenar el vacío". Según su testimonio, su madre le había diagnosticado esquizofrenia, aunque él afirmó haber conocido recientemente que padecía Trastorno Límite de Personalidad.
Implicaciones legales y próximos pasos
Tras el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado popular, el caso entra ahora en la fase de determinación de la pena. El Ministerio Fiscal solicita 22 años de prisión por asesinato, más otros dos años y seis meses por amenazas, además de una indemnización de 20.000 euros para la hermana de la víctima.
La defensa, que inicialmente solicitó la absolución por falta de pruebas, ahora intentará que se apliquen circunstancias atenuantes relacionadas con problemas mentales y consumo de drogas. Entre los trastornos mencionados figuran el TDAH y posibles antecedentes de anomalías psiquiátricas familiares.
Este caso ha conmocionado a la sociedad leonesa, no solo por la brutalidad del crimen sino por haberse producido en una fecha tan señalada como Nochebuena. Las autoridades judiciales determinarán ahora la sentencia definitiva, equilibrando la gravedad de los hechos con las posibles circunstancias personales del acusado.