La leonesa que mima a los Eurofigthers
La mecánica del Aire Marta Trinchet participa en Canarias en el ejercicio internacional con aviones de combate

La joven leonesa con uno de los Eurofigther en el ejericio internacional en Canarias.
Hace 6 años que la leonesa Marta Trinchet está destinada en el Ala 14 de Albacete. Allí, cada día se entrega a su trabajo como mecánica de los Eurofigthers, los aviones de combate del Ejército del Aire y del Espacio, unos aparatos «tan exigentes como fascinantes». Hasta el día 31, esta joven que decidió convertirse en militar para poder trabajar con los aviones, participa en el Ocean Sky, el mayor adiestramiento aéreo de combate del año en el que participan las fuerzas aéreas de Alemania, Grecia, Portugal, India y Estados Unidos. «Este ejercicio tiene como objetivo mejorar la interoperabilidad de las fuerzas aéreas aliadas, fortalecer el liderazgo táctico y consolidar la cooperación internacional», explica la leonesa desde la base canaria de Gando, donde se lleva a cabo este ejercicio.
Marta Trinchet es mecánica de aviones. Se formó en la Academia Básica del Aire, en La Virgen del Camino, y es de las pocas mujeres que llevan a cabo esta función militar. «En mi unidad todavía somos pocas chicas y, aunque en cierto modo pueda destacar, siempre me he sentido totalmente integrada. En este trabajo lo que importa son los conocimientos, la responsabilidad y la precisión, independientemente del género», señala.
Su puesto está vinculado a la Sección de Lanzamiento y Recuperación del avión, «la encargada de realizar las revisiones previas a los vuelos diarios, la conexión con el piloto en el momento que van a volar para asegurarnos de que vaya bien la puesta en marcha y, por último, la revisión de los aviones cuando vuelven de volar». Pero la sargento leonesa añade que además de esas tareas de mantenimiento diario, «cada jornada puede incluir desde revisiones más específicas hasta trabajos de apoyo en diferentes áreas».
Y eso mismo que hace en Albacete cada día, lo está haciendo en Canarias: «Revisar, preparar y recibir los aviones. La diferencia es que todo se hace con mayor exigencia de horarios y coordinación, más presión y más vuelos programados. La importancia del ejercicio requiere que cada avión esté listo a tiempo y que todo funcione a la perfección. Es un esfuerzo más intenso y con más adrenalina, pero es lo que hace que mi trabajo sea tan apasionante».
«Ser mecánica de avión de combate supone trabajar con sistemas muy complejos y tener una gran responsabilidad, pero el resultado es muy emocionante. No es sólo un trabajo técnico, detrás de cada vuelo hay horas de preparación, revisiones y coordinación para que todo funcione a la perfección, sin margen de error», relata Marta Trinchet, una apasionada de los aviones, que mima a los Eurofigther Typhoon con los que trabaja a diario y de los que confía no separarse a pesar de que su carrera profesional le lleve por otros caminos y destinos más allá de Albacete.
La pasión con la que habla de los Eurofigther es la misma con la que asume toda la responsabilidad de su trabajo, un desempeño que a veces realiza «con presión, en condiciones adversas y con adaptándonos a todo tipo de situaciones. Pero lo más satisfactorio es ver a los aviones volando», concreta, tras explicar que ya ha participado en varias misiones en el extranjero y recordar con cariño sus años en La Virgen.