Sanidad prorroga 'las peonadas' por quinto año ante una lista de 6.940 pacientes en León
El trabajo extra de tarde arrancó en 2022 para atajar los 11.071 enfermos en espera de una cirugía. El refuerzo busca también reducir los cuatro meses de espera media actuales

La robótica es la tónica general de muchas cirugías actuales en los hospitales de León.
Sacyl volverá a pagar horas extra este 2026 y por quinto año consecutivo a los profesionales de los centros de salud y el Hospital de León en un intento de incentivar el trabajo fuera de la jornada ordinaria para frenar las listas de espera.
Y en los cuatro años en que estos pluses han funcionado, la curva se ha doblegado desde los 11.701 pacientes del año en que se estrenó la medida (2022) a los 6.940 de este septiembre, último dato disponible.
De ahí la idea de seguir reforzando el trabajo extra para dar mayor agilidad a la entrada en quirófano, que todavía ahora se sitúa en lo cuatro meses de media.
Atención Primaria logró que 76 médicos de la provincia (25 de ellos MIR de tercer y cuarto año y seis jubilados), junto con 40 enfermeras, se sumaran a la primera bolsa de peonadas, lo que representó el 22% de los facultativos de cabecera. Pudieron atender a casi 5.900 pacientes, según las cifras oficiales de Sacyl.
El plan de choque se extendió al Hospital de León a mediados de 2022 para abrir los quirófanos de 16.00 a 20.00 horas hasta final de ese diciembre tras recibir medio millón de euros para practicar cirugías de 170 a 190 pacientes cada mes.
Esas recompensas se prorrogaron en 2023, 2024, 2025, y en 2026a también se mantendrán, según anunció la Consejería de Sanidad, lo que supone en Atención Primaria una bonificación de 322 euros para los médicos por cada jornada especial de tarde de cuatro horas; 214 euros a las enfermeras y 80 a los auxiliares administrativos.
Los incentivos económicos en el Hospital ascienden a 450 euros por cada jornada especial de tarde con actividad quirúrgica para los licenciados especialistas, de 300 euros para las enfermeras, 110 euros para los técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería y 90 euros para los celadores.
Las jornadas especiales de tarde de consulta y de pruebas diagnósticas, sin embargo, supondrán un pago de 322 euros para los médicos y de 210 euros para las enfermeras.
El objetivo es aliviar el tapón de las listas de espera que, aunque parecía complejo, se va aquilatando. Solo en el último año, de septiembre de 2024 al 30 de septiembre de 2025, de ese listado se han «caído» un 20% de los pacientes y se ha podido aligerar de los 8.559 enfermos que la nutrían a los 6.940 que Sacyl contabilizó.
De ellas, 4.852 están inscritas en el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule), que rebajó su «catálogo» en 1.151 pacientes, y otras 2.088, en el Hospital Bierzo, que también consiguió una merma de 468 usuarios en ese periodo.
A los que permanecen en la lista les «sonará» la llamada para una cirugía a los 107,5 días de media, menor que hace un año en que la citación se demoraba casi dos semanas más.
En el lado positivo, en ambos centros hospitalarios se atendió en su prioridad a los 180 afectados por enfermedades potencialmente mortales y cuyo tratamiento quirúrgico no admite una demora superior a 1 mes. Es más, en el caso de León, se les practicó una intervención antes de los 9 días y en poco más de 11 en Ponferrada.
En cuanto a especialidades, repite con la lista más abultada Traumatología del Caule, con 2.077 pacientes, 9 de ellos que ya esperan más de un año, y Oftalmología en El Bierzo, con 400. En el otro extremo emergen Derma en León con sólo 38 en el listado y que gestionan antes de 35 días y Ginecología en el Hospital de Ponferrada, con 78. Un centro en que Cirugía General está haciendo esperar por una intervención más de un año a dos personas. El plan de choque de Sacyl gira «sobre el uso eficiente de los recursos propios, sin descartar, en caso de necesidad, el uso de medios adicionales, como los conciertos con la sanidad privada», señalan fuentes sanitarias.