Diario de León

Scayle inicia una nueva etapa de expansión con el refuerzo tecnológico de su plantilla en León

El traslado a la nueva sede y el aumento de proyectos de investigación exigen más personal técnico

Interior del Centro de Supercomputación de Castilla y León, ubicado actualmente en el Crai-TIC de la Universidad de León.

Interior del Centro de Supercomputación de Castilla y León, ubicado actualmente en el Crai-TIC de la Universidad de León.DL

Abigail Calvo
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León

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El Centro de Supercomputación de Castilla y León afronta una etapa de expansión marcada por el incremento en su actividad, tanto de proyectos de investigación como de horas de cálculo, y el traslado a la nueva sede. Unos cambios que cuentan con el espaldarazo y la contratación de cinco nuevos perfiles de ingenieros que elevarán la plantilla de esta infraestructura científica hasta superar las 25 personas. Profesionales altamente cualificados para que el segundo supercomputador de España mantenga la línea ascendente.

El perfil demandado para los cinco puestos que ofrece Scayle para incorporarse a su plantilla es el de cinco ingenieros informáticos, con al menos dos años de experiencia, y con dominio del inglés, que pasarán a tener un contrato de carácter indefinido. El centro ha incrementado en los últimos años sus líneas de investigación, en el patronato — celebrado el pasado mes de julio— se sumarán las líneas de investigación del área de humanidades y ciencias sociales y las del área tecnológica y la biocomputación, que abrieron nuevos horizontes.

El año pasado entraron en funcionamiento las 181 tarjetas de cálculo adquiridas en Estados Unidos. Un impulso tecnológico que permitió situar al centro de supercomputación ubicado en León como el segundo con más potencia a nivel nacional. De hecho, en tan sólo un año, se ha cuadruplicado las horas de cálculo de Scayle, que pasó de las cinco mil habituales hasta 2025 hasta superar las 20.000. Todo ello, gracias a los 8 petaflops de potencia que ha alcanzado tras las últimas inversiones, es decir, es capaz de realizar 800 millones de millones de operaciones por segundo.

Diez días

Los cinco nuevos informáticos reforzarán las nuevas líneas de investigación y permitirán incrementar también los grandes proyectos en los que está implicado Scayle. Actualmente, son una decena, aunque está previsto que en breve aumenten. Los ingenieros que se quieran postular a estas vacantes cuentan con un plazo de diez días, a contar desde ayer, para presentar su solicitud.

La Junta, que preside el patronato del que también forma parte la Universidad de León, asegura que, durante el mandato que ahora concluye, se han destinado 20 millones, una cifra que incluye la modernización y puesta a punto del nuevo edificio, cuyas obras avanzan aunque no han cumplido los plazos iniciales, que situaban su puesta en funcionamiento a finales del pasado año. La expansión pretende consolidar al Centro de Supercomputación de Castilla y León como uno de los motores del ecosistema tecnológico leonés y como una referencia nacional en la prestación de servicios de computación de alto rendimiento, comunicaciones avanzadas y almacenamiento científico, ya que también forma parte de la red cuántica nacional.

Contratos indefinidos con cargo a proyectos para captar y retener el talento en León

La incorporación de cinco nuevos ingenieros a la plantilla del Centro de Supercomputación de Castilla y León permitirá, además de incrementar y potenciar su actividad, captar y fijar talento en la provincia de León. Los cinco nuevos miembros de Scayle contarán con contrato indefinido cuyos salarios se financiarán con base a proyectos. Todo ello, teniendo en cuenta la estrecha vinculación del centro con la Escuela de Ingenierías Industriales, Informática y Aeroespacial de la Universidad de León, que además, cuenta con la titulación específica de Ingeniería Informática.La ampliación de la plantilla cuenta con el aval de la ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, que regula la modalidad de contrato de actividades científico-técnicas. Serán contrataciones de calidad y de forma indefinida, con un salario que rondará los 21.000 euros anuales.Entre los servicios que presta el Centro de Supercomputación de Castilla y León está la RedCayle, que conecta toda la Comunidad autónoma, y los emuladores cuánticos, en el marco del programa Quatum Spain, donde desde León se trabaja activamente en el proyecto Cinderella, con el Incibe, o el proyecto Centauro, para impulsar la industria nacional de soluciones autónomas robóticas, entre otras iniciativas. Scayle, cuyo corazón es el gran supercomputador llamado Caléndula, es el segundo en potencia de toda España, solo por detrás del nacional, el Marenostrum ubicado en Barcelona. Además, presta servicios a todos los científicos a nivel autonómico.
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