El Ayuntamiento de León se queda sin presupuesto ni plan para asfaltar con la ciudad minada
Los últimos fondos parchean la treintena de vías en las que los socavones afectan a la seguridad

La factura de la persistencia de las lluvias que se han cebado este año y las heladas impenitentes de este invierno no se sabe todavía cómo la afrontará el Ayuntamiento de León. Por ahora, llega para terminar con los cuidados paliativos del parcheo que, en esta última semana, ha repartido a discreción brigadas de la empresa privada de mantenimiento de la ciudad por diferentes puntos del viario, convertido en una trampa para los conductores que se encontraban con calles cortadas y carriles restringidos. Pero cuando se acabe el bacheo, que se prevé rematar en los próximos días, el consistorio de la capital leonesa no tiene ya presupuesto de momento, ni contrato precedente al que agarrarse para encargar la reparación del más de medio centenar de viales que se anotan en el listado de intervención urgente.
La lista no para de crecer. Sin tregua en el parte meteorológico, que vuelve a anunciar lluvias cuando todavía no ha fraguado el parcheo recién extendido, los responsables municipales no saben todavía el alcance total del daño que tendrán que reparar cuando todo amaine. La única referencia se ajusta a la treintena de calles que, a primeros de este mes, figuraban en un informe que advertía de la existencia de socavones en distintos puntos de las mismas que comprometían la seguridad de los vehículos y los conductores.
Muchos de estos hitos con el aviso de urgencia provenían de las reclamaciones de responsabilidad patrimonial cursadas por los ciudadanos. En las últimas semanas, se acumulan decenas de denuncias por la existencia de socavones que, al circular con normalidad por las calles afectadas, terminan con los neumáticos de los vehículos reventados. Al pie de la letra de estas advertencias, más la observación de los técnicos y los avisos ciudadanos en los canales de quejas habilitados por el Ayuntamiento de León, se han determinado los viales en los que actuar, como Santa Ana, Monja Etheria, Doctor Fleming, Antibióticos, Álvaro López Núñez, Ramón y Cajal, Policarpo Mingote, la avenida Universidad, las rotondas de Gutiérrez Mellado y Padre Isla.
Aunque el estropicio va más allá de la treintena de calles surcadas de socavones que comprometen la seguridad del tráfico. En otro más de medio centenar de viales del callejero municipal, según las estimaciones más optimistas, se cuenta con que hay daños suficientes para incluirlos en la lista de intervenciones necesarias del plan de asfaltado, en el que ya no entraron otras tantas que quedaron pospuestas el año pasado dentro la planificación.
Pero el problema es que el Ayuntamiento de León se ha quedado sin plan. Tenía dos, que están agotados. De momento, la administración municipal tira de la millonaria privatización del mantenimiento de la ciudad, adjudicada a la UTE que forman Seys Medioambiente y Sogesel Desarrollo y Gestión, aunque su vigencia termina ya, después de las cuatro anualidades firmadas, más la prórroga de una adicional, en cada una de las cuales se ha agotado el tope de 4,2 millones que permitía el acuerdo; en total, 21 millones de euros. Con estos fondos se hace el parcheo de estos días, en el que se ha optado por levantar la zona concreta en la que está firme dañado, sanear y extender la capa de asfalto que viene en botes preparados, dado que las plantas que elaboran la mezcla apenas acaban de empezar la temporada.
El problema añadido es que, en algunas de estas calles, se cuenta con que los socavones podrían aflorar de nuevo. La experiencia demuestra que no desaparecen, como sucede en Padre Isla, donde los baches reaparecen con precisión anual en los mismos puntos, desde el emboquille en Santo Domingo, donde la herida que se abrió para el tranvía nunca se ha llegado a cerrar bien, hasta el cruce con Álvaro López Núñez, otra de las vías en las que acierta siempre el daño en los mismos puntos.
Para resolverlos habría que fresar toda la calle y hacer una intervención integral. Pero tampoco hay plan de asfaltado. El último, que se había adjudicado en noviembre de 2024 a la empresa Excarbi, se agotó el pasado verano. No hay más, tras desembolsar 2.640.593,95 euros, después de intervenir en 39 viales, entre los que estaban Joaquina Vedruna, Julio del Campo, La Torre, Brianda de Olivera, Señor de Bembibre o la avenida Príncipe de Asturias.
En la presentación de ese plan ya caducado, el propio alcalde, José Antonio Diez, admitió que quedaba «mucho que hacer» y admitió que «la estimación de necesidades importantes» recogida por los técnicos municipales hablaba de que se «necesitarían «otros entre 7 y 8 millones de inversión». «Además, habrá otras que aparezcan porque se trata de programas vivos», auguró el regidor del PSOE, sin saber que el balance de daños de este invierno iba a superar con creces a los anteriores. El problema ahora es cómo se atenderá porque los 28,8 millones del remanente de tesorería del año pasado ya se han reasignado y en el presente ejercicio 2026 no hay presupuesto del Ayuntamiento de León por ahora que lo cubra para intervenir en verano.