Diario de León

Presidente de caja España

'Mi logro ha sido que todo el consejo se moje en las decisiones de la caja'

Los retos de su nuevo mandato pasan por la puesta en marcha del plan estratégico, la expansión de la entidad de ahorro en la comunidad y el apoyo a la industria Para

Juan Manuel Nieto Nafría, ayer durante la entrevista

Juan Manuel Nieto Nafría, ayer durante la entrevista

Ana Gaitero
León

Creado:

Actualizado:

El pacto tripartito entre el PP, el PSOE y UPL en Caja España ha revalidado el mandato del presidente Juan Manuel Nieto Nafría, un zoólogo que fue elegido como cabeza visible de la entidad de ahorro en junio del 2002 y que arrastra la experiencia de un mandato anterior, entre 1992 y 1993, en el que conoció los primeros pasos de la actual Caja España. La nueva ley financiera le permite volver a presentarse como consejero y optar a la presidencia, pero no quiere hacer futuribles. «Yo no me veo de nada porque no miro», dice con ironía. Y apostilla: «Mi proyección profesional está en la Universidad; la actividad en la caja la concibo como un servicio público». Nunca habla sólo de León, sino de León, Valladolid, Zamora, Palencia y, sobre todo, de la comunidad de Castilla y León y quiere estar al margen de la disputa política entre las dos más fuertes. -¿Qué ha supuesto para Caja España el acuerdo tripartito que le ha confirmado como presidente? -Básicamente, ha simplificado el proceso de elección de los miembros del consejo de administración y ha suavizado la elección de los miembros del consejo de administración. -¿Augura cambios en el ámbito ejecutivo de la caja, la dirección general, después de este pacto? -Yo soy de profesión zoólogo y universitario y no no auguro, no soy «augur». El acuerdo dice lo que dice y está publicado en los medios de comunicación. Si usted ve algo al respecto... -¿Cómo valora la gestión del director general en los últimos cuatro años? -Constantemente, sus informes de gestión ha sido considerados y aceptados por el consejo de administración, prácticamente sin fallas. Sus informes anuales, también han sido aprobados por el consejo de administración y por la asamblea. -Caja España ocupa el puesto número 10 en el ranking de cajas, pero los beneficios han disminuido en los últimos dos-tres años. ¿A qué lo atribuye? -No es ningún mérito ocupar el puesto décimo si no se producen fusiones. Si las cajas que están inmediatamente por detrás de nosotros se fusionan, dejaremos de ser la diez seguro. Y no hemos hecho nada. Yo creo que hay que mirar el ranking que determina para los inversores cuán fiable es esta entidad. Los beneficios están mejor. Todo depende cómo se mire: en pesetas absolutas, en pesetas con inflación o en proporción a otras cosas. Teniendo en cuenta que la caja no reparte beneficios, éstos son un hecho contable -indudablemente importante- que repercute en reservas, 65%, y el resto en obra social. Si los accionistas fueran el conjunto de la sociedad, el dividendo entregado es el mismo o mayor. Lo que va a reservas, a lo mejor un año es un poco menor que otros años pero eso en todo caso porque se está produciendo la configuración de unos fondos de dotación que son más que suficientes para las necesidades futuras de la caja. -¿Cuál es el reto de la caja en estos momentos? -Cumplir el plan estratégico y ponerlo en marcha de tal manera que todo el personal y todos los miembros del consejo de administración se impliquen en su desarrollo. -¿Cuáles son las prioridades esenciales del plan? -En su conjunto, todo tiene improtancia, pero fundamentalmente reforzar y potenciar líneas de actuación ya iniciadas. Desarrollar nuestros beneficios a través de la obtención de nuevos ingresos, invertir en el tejido industrial de la comunidad autónoma allí donde podamos obtener los mejores rendimientos y ampliar nuestra expansión y presencia en las provincias de la comunidad. -¿Se contempla la fusión con otras cajas de la comunidad? -Estamos oyendo hablar de fusiones desde hace once o doce años. Los sucesivos presidentes del consejo de administración hemos repetido que Caja España no tiene formado criterio consistente sobre las fusiones porque es la más grande y es la última que va a hablar. -¿Cree que León reúne las condiciones para ser la capital financiera de la comunidad como reclama el socialista Francisco Fernández? -Prefiero no pronunciarme. Creo que primero habría que definir qué es una capital financiera. -Aparte de la Fundación del Patrimonio Histórico y Las Edades del Hombre, ¿qué destacaría de la labor de la Obra Social? -Todo el conjunto de obras culturales, exposiciones, apoyo al cine, labor de promoción al deporte, actividades asistenciales... Lo que puede llegar a suceder, y es algo que nos preocupa, es que se asuma por los ciudadanos hasta tal punto que se deje de percibir que existe. -¿Es lo que le corresponde o aún se podría ampliar esa presencia social y cultural? -Es posible mejorar la selección, la gerencia y la utilización. El presupuesto y su distribución lo aprueba la asamblea, al igual que las obras en colaboración y, desde hace año y medio, y, en cuanto a las obras propias, desde hace año y medio todas y cada una de las partidas, absolutamente, las aprueba el consejo de administración. En ese sentido, creo que la caja se esfuerza muchísimo por entregar a la sociedad un dividendo social interesante y que cumpla expectativas diversas. Por otra parte, el hecho de poder entregar este dividendo reside en nuestra capacidad de generar beneficios y en ellos está el propio funcionamiento de la caja, su capacidad de innovación tecnológica, mover el dinero y dar servicio a los ciudadanos. -¿En este año largo que lleva de presidente ha impregnado ya a la caja del aroma que anunció entonces? -Era una forma de expresar lo que me parece esencial en el cambio de órganos de gobierno de la caja: la continuidad, no el cambio; la continuidad, no la ruptura... El aroma lo decía en el sentido de matices... Hay muchas cosas en el funcionamiento de la caja en las que se ha notado. -¿Por ejemplo? -En el hecho de que todos y cada uno de los miembros del consejo de administración tengan que mojarse en todas y cada una de las decisiones que toma la caja. No a través de un grupo selecto, ni por el procedimiento de urgencia, sino sopesándolas con tranquilidad.

tracking