| Orientación escolar | Técnicas de relajación (3) |
Inspira, espira..., ¿sabes respirar?
En los momentos de estrés o miedo, tendemos a contener la inspiración, a retrasar la espiración y a expulsar menos aire del que tomamos, por lo que hay que aprender técnicas

Aprender a respirar es fundamental en la educación física y es una técnica excelente para relajarse
Coger aire y echarlo... respirar no parece muy difícil, aunque los estudios demuestran que cada vez lo hacemos peor, y de una forma más incompleta y acelerada. Veamos el proceso. Cuando inspiramos cogemos aire, y lo hacemos en dos fases. Primero llenamos la zona baja de los pulmones, inflamos el vientre y damos lugar a la «respiración abdominal o diafragmática». En una segunda fase, llenamos la zona del pecho; es la «respiración torácica». Cuando expulsamos el aire, sucede al revés: primero vaciamos el tórax y después el abdomen. Pero este orden es sólo el ideal ya que, en realidad, este proceso está tan unido a nuestros estados de ánimo que se altera de una situación a otra. Por ejemplo, en momentos de estrés, angustia o miedo, tendemos a contener la inspiración, a retrasar la espiración y a expulsar menos aire del que tomamos. Sucede entonces que nuestra respiración diafragmática se reduce mucho, o incluso desaparece. Y queda sólo la torácica. Entonces sentimos una opresión física, muy parecida a la de llevar un corsé, que desde luego no ayuda en nada a superar la tensión psicológica: pone más difíciles las cosas, ya que el aire enrarecido, más pobre en oxígeno, da sensación de aturdimiento. Sin embargo, esta situación se puede evitar aplicando unas sencillas pero efectivas técnicas, como la de la respiración profunda. Pero, antes de nada, ¿sabes respirar? Haz la prueba, que es muy fácil: -Tiéndete en el suelo y colócate en posición de «cuerpo muerto»: piernas estiradas y brazos a los lados del cuerpo con las manos mirando hacia arriba. Los ojos cerrados. -Ahora coloca una mano en la parte de tu cuerpo que sube y baja cada vez que respiras. Si este lugar está en el tórax, a la altura del pecho, significa que no estás ventilando bien los pulmones. -Si, por el contrario, es el abdomen el que realiza los movimientos, observa lo siguiente: nota cómo se infla cada vez que tomas aire, y se desinfla cuando espiras. Si lo haces así, lo haces bien. Ahora sólo te queda aprender un técnica para mejorar su ritmo. Sigue los pasos...