Sólo 72 jóvenes fichan por el campo
Cada vez son menos las personas menores de 45 años que se incorporan al sector agrario; por eso, uno de los retos de sindicatos y administración es conseguir su rejuvenecimiento La mitad de

Una mujer realiza tareas de cultivo en Fresno de la Vega
El sector agrario en León contó el pasado año con 72 nuevas incorporaciones de jóvenes según datos de la Dirección General de Industrialización y Modernización Agraria de la Junta de Castilla y León. Una cifra importante si consideramos que se solicitaron 75 expedientes. El problema, según los sindicatos agrarios, no es el número de solicitudes que finalmente se llevan a trámite de todas las que se presentan, sino la poca cantidad de jóvenes que deciden iniciarse en la agricultura y que según estas organizaciones es insuficiente. Este año, las solicitudes han bajado a 70, pero esta disminución se ve más clara a nivel autonómico: hace dos años fueron 608 expedientes los que se presentaron en Castilla y León, actualmente han bajado a 479. La agricultura es en estos momentos, una de las áreas más afectadas por la despoblación y el envejecimiento que sufre hoy día el medio rural. Por eso, con objeto de adaptar la normativa nacional a los reglamentos comunitarios en materia de apoyo a los jóvenes agricultores (ahora menores de 45 años) y promover el desarrollo rural, el Ministerio de Agricultura, ha aprobado en fechas recientes un real decreto por el que modifica la legislación vigente con el fin de mejorar y modernizar las estructuras de producción de las explotaciones agrarias, además de conseguir el tan ansiado relevo generacional. Según el secretario general de Asaja en Castilla y León, José Antonio Turrado, «en León hay un alto porcentaje de población mayor de 55 años con explotaciones agrarias pequeñas, este es el gran lastre de nuestra agricultura, por eso si se pierden activos pretendemos que sea por jubilación y no porque no haya jóvenes que se incorporen». Las ayudas Según el ministerio, estas modificaciones permitirán incrementar las ayudas destinadas a fomentar la instalación de los jóvenes como titulares de explotación. Pero los sindicatos lo ven de otro modo, ya que consideran que es imposible que aumenten las incorporaciones sino se da mayor agilidad y transparencia en las tramitaciones y burocracia necesarias para obtener las ayudas y se consigue presentar la agricultura como un mundo más atractivo para los jóvenes. Para conseguir este propósito, el Ministerio de Agricultura incrementará, con carácter general, la ayuda a la instalación de personas jóvenes en 10.000 euros. Recibirán especial atención los casos de incorporación de mujeres, la creación de empleo adicional a las de los jóvenes que se instalan, y las explotaciones ubicadas en zonas desfavorecidas de montaña. También se aumentarán en cinco puntos porcentuales las ayudas que actualmente están recibiendo los jóvenes que simultáneamente a su instalación o durante los cinco años siguientes, realicen un plan de mejora para modernizar su explotación. Uno de los objetivos que el consejero de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, José Valín Alonso, expuso en su comparecencia en las Cortes al inicio de la última legislatura, fue el «acometer un conjunto de mejoras de nuestro sistema productivo orientado fundamentalmente y en primer lugar a la dinamización de nuestro mundo agrario con más jóvenes...». Pero al parecer y según los sindicatos agrarios está ultima modificación efectuada por el ministerio sobre las ayudas a la primera instalación de los jóvenes, así como la nueva convocatoria de ayudas para los ceses anticipados, no van a cambiar ni a mejorar la situación. Según el sindicato Ugal-Upa: «Más de la mitad de los que piden la ayuda no cumplen los requisitos, por eso deben flexibilizarlos». Todas las organizaciones profesionales agrarias coinciden en que las ayudas que se ofertan no son una «panecea», y que siguen en la misma línea que las anteriores. Consideran que lo que tiene que hacer la administración es agilizar todo el trámite burocrático y el «papeleo», necesarios para poder optar a estas ayudas y que en su opinión es excesivo: «Creemos que la incorporación de jóvenes está muy dejada tanto por el gobierno central como por el autonómico. Además la incorporación de jóvenes a la agricultura fue una promesa electoral. Lo que tienen que hacer es reestructurar las ayudas y aflojar los requisitos porque meterse en el mundo de la agricultura es toda una hazaña para un joven», asegura Oscar Herrero secretario técnico de Coag Castilla y León. El cese anticipado Uno de los medios que existen para conseguir «rejuvenecer» la agricultura no sólo en León sino también a nivel autonómico y nacional, son las concesiones de cese anticipado cuyo objetivo es otorgar una renta a los agricultores y trabajadores de mayor edad que cesan en la actividad agraria, y contribuyen a la ampliación y reestructuración de las explotaciones. El pasado 12 de julio, se publicaba en el Boletín Oficial de Castilla y León, una orden por la que se regulaban las ayudas destinadas a fomentar el cese anticipado. El sindicato agrario Coag afirmaba al respecto: «Denunciamos el escaso esfuerzo presupuestario que el Gobierno regional hace en esta línea de ayudas...», según esta organización agraria, León sería la provincia más perjudicada por el dinero presupuestado. El cese anticipado es la manera por la que más jóvenes se incorporan a la agricultura, los padres dejan la explotación y sus hijos continúan trabajado en ella. El año pasado se concedieron en León solamente un 10% de estas ayudas, de 459 que se pidieron, 162 fueron aprobadas. Se prevé que en este año se soliciten entre 500 y 600, y el 80% de estas serán de gente que ya las pidió el año anterior. Mujer y agricultura El genero femenino tiene muy poca representación en el sector agrícola por eso, otro de los propósitos de las administraciones es fomentar la incorporación de la mujer recibiendo especial atención en las ayudas. José Antonio Turrado, en un discurso a los cortes sobre el problema de la despoblación rural, decía al respecto que: «Las políticas activas de empleo femenino son fundamentales para el desarrollo demográfico en el medio rural...». En la última estadística realizada por la Junta, de las 85.000 personas que trabajan en este sector, sólo 14.000 son mujeres. El objetivo es aumentar su número a través de la concesión de ayudas.