La León-Valladolid cumple el último trámite ambiental
PP y PSOE celebran con distinto ánimo la publicación en el BOE del impacto medioambiental del tramo de 23 kilómetros de la A-60 entre la capital leonesa y Santas Martas

El trazado de la N-601 presenta tramos como este puente que cruza el río Porma
El tramo de la autovía León-Santas Martas, -(23 kilómetros, aproximadamente)- que vendrá a doblar el actual trazado de la carretera nacional 601 entre las ciudades de León y Valladolid obtuvo la aprobación del estudio de impacto ambiental. Su publicación en el Boletín Oficial del Estado se recibió con distinta interpretación entre los partidos políticos leoneses. Mientras el PSOE calificó el asunto como «ejemplo del compromiso del presidente Rodríguez Zapatero con su tierra» ó «la demostración de que el actual gobierno en dos años ha hecho más por esta infraestructura que el PP en los anteriores», según declararon distintos representantes o cargos políticos socialistas, desde el Partido Popular se cuestiona el desarrollo de los trámites para llegar a tiempo con la promesa de ver concluida la autovía antes de 2009. «Estamos expectantes, y aunque es una buena noticia, llega cuando menos tarde; es complicado que sin destinar un euro a esta autovía en los Presupuestos Generales del Estado se puedan desarrollar estas obras», valora el PP de León mediante un comunicado de prensa en el que recoge el retraso en la licitación del otro tramo interprovincial de la futura A-60 (Villanubla, en Valladolid, y Santas Martas). La tramitación del impacto ambiental que patrocinó la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento se tramitó en noviembre del 2003; dos meses después, la Dirección General de Calidad inició el periodo de consultas que abarcaron hasta cuatro corredores en un tramo situado entre el río Bernesga (límite occidental) y una franja de diez kilómetros al oeste de la N-601 (límite oriental). El trazado de la autovía atravesará los términos municipales de León, Villanueva, Mansilla de las Mulas, Villaquilambre, Mansilla Mayor, Villasabariego, Santas Martas, Villaturiel y Valdefresno. El estudio ambiental, que subraya el paso de la autovía por zonas próximas a lugares con alguna protección ambiental, o la elevación sobre los ríos Torío, Porma y Esla. Las referencias específicas a los trazados alternativos que publicó ayer el Boletín Oficial del Estado, descartan el denominado corredor Oeste 2 «debido a que no recoge el tráfico de la N-625 y su funcionalidad es similar a la autovía León-Burgos». Accesos a Puente Villarente También se sostiene en el estudio de impacto ambiental algunas posibilidades de encauzar el tráfico de las carreteras que se interconexionarán con la autovía. Así, y según el diseño de los trazados, serán necesarias vías de acceso a la autovía desde las carreteras LE-213 (del Puente Villarente a Villafañe), la C-624 (A Boñar). Esta propuesta que apoyan la Junta, La Diputación y el Ayuntamiento de León, trasladará el enlace planteado desde la LE-213 a la C-624 (hacia el oeste). Villaturiel, Villasabariego, Valdefresno, Sanfelismo y Arcahueja presentan una alternativa, denominada T2C que traslada el tráfico de las carreteras de Boñar y Villafañe por la actual N-601, sin necesidad de crear accesos a la nueva autovía.