| Análisis | Palos de ciego |
El plan y las presiones
Los consejeros preguntan por la integración, pero todavía no es tiempo de respuestas
león
Sin información. Así siguen oficialmente los órganos de gobierno de Caja España, a la espera de que la Federación Regional de Cajas dé el próximo día 22 el visto bueno al documento acordado por los directores generales de las entidades. Los directivos piden calma y los consejeros hacen preguntas. Sobre todo, en el sentido de recordar que es la asamblea el órgano que debe aprobar cualquier cambio en el control de las cajas, y que son estos órganos, y no las «opiniones personales», los que deben marcar el devenir de las conversaciones.
En cualquier caso el proyecto de integración de las entidades promovido por el PP y el PSOE de Castilla y León sobrevuela todo acontecimiento que tenga que ver con Caja España, y la asamblea general ordinaria de fin de año de ayer no fue una excepción. No estaba el tema en el orden del día, pero sí en el informe del presidente. Santos Llamas volvió a pedir calma, a quejarse contra las presiones («las de dentro y las de fuera») y a reclamar tranquilidad para gestionar un proceso que es «largo y complejo», y que tiene todavía muchos pasos que dar antes de convertirse en realidad. En caso de que así sea.
Leonesistas y sindicatos protagonizaron ayer las cuestiones relacionadas con el polémico proceso en el apartado de ruegos y preguntas, como estaba previsto. Preocupación por el respeto a los órganos de decisión y por el futuro de los empleados (además de alguna cuestión salarial); y también algunas quejas cuando desde la UPL se planteó el proyecto de sociedad contractual como un intento de «llevarse lo de León para Valladolid». En la asamblea general de Caja España hay consejeros de provincias que no comparten, evidentemente, esta versión.
También algún tira y afloja a la hora de concretar los términos y las expresiones. Ante las referencias del presidente de la caja al «plan de la Junta», hubo quien preguntó si había más de un plan. No lo hay, sólo el presentado oficialmente y no es de la Junta, sino del consenso entre los dos partidos mayoritarios en la comunidad, con el apoyo de los dos gobiernos (autonómico y nacional) y las bendiciones del Banco de España. Dicho queda. Por si hay quien piensa que induce a error intencionado.