Reportaje | NURIA GONZÁLEZ
Nervios y repasos de última hora
Casi 1.600 jóvenes leoneses se juegan su paso a la Universidad en unos exámenes que acabarán mañana
La jornada transcurrió con normalidad en lo que se refiere a la organización de los exámenes. Al inicio, muchos nervios y apuntes en mano para dar el último repaso por si acaso cae. Hasta 1.600 aspirantes universitarios llenaron las aulas de las facultades de Derecho, Veterinaria, Ciencias del Trabajo, Biología, y la Escuela de Ingenierías Industrial e Informática, aulas que quizá volverán a ocupar cuando ya sean oficialmente universitarios. De momento, aún tienen que superar hoy una jornada maratoniana de exámenes que concluirán mañana con las pruebas de Lengua Extranjera, Química o Latín. A las doce y media del mediodía de mañana jueves los nervios se habrán terminado y darán paso a la incertidumbre hasta que el día 18 se conozca la nota obtenida y si será suficiente para acceder a la carrera soñada. Una vez concluido el examen y conocida la nota, los alumnos pueden presentar dos reclamaciones: solicitar del presidente del tribunal una segunda corrección de alguno o algunos de los ejercicios o presentar reclamación sobre la calificación obtenida en la prueba ante la comisión organizadora.
El plazo de revisión de exámenes será del 19 a 22 (ambos incluidos). Los tribunales que juzgan estas pruebas están formados a partes iguales por profesores de la Universidad de León y por inspectores del Ministerio de Educación o profesores que impartan en el curso actual segundo de Bachillerato.
Para los que aprueben, la universidad les abrirá sus puertas en un año repleto de cambios. Tendrán que amoldarse a los nuevos estudios y a las nuevas formas de estudiar.
Esta será la última selectividad que, tras muchas generaciones, dará paso a otra prueba de acceso a la universidad adaptada a la LOE. Habrá, como hasta ahora, una parte obligatoria y otra optativa en función de las asignaturas estudiadas en el Bachillerato. Además, habrá exámenes de determinadas asignaturas para subir nota y, a partir del 2012, una prueba oral de idioma.