La integración de Caja España y Caja Duero sigue «sin pausa pero con prisa»
El director general, José Ignacio Lagartos, descarta poner fecha al fin del proceso
Caja España y Caja Duero siguen trabajando en el proceso de integración de ambas entidades, un camino que comenzó con la presión política de gobierno y oposición, y que terminará con las dos principales cajas de Castilla y León unidas frente a la crisis.
El pasado 20 de mayo comenzó un proceso del que no ha trascendido nada merced a un pacto de confidencialidad que ambas entidades cumplen escrupulosamente.
Pero el trabajo no cesa. Los ritmos «son buenos», según el director general de la entidad leonesa, aunque el proceso sigue en el más absoluto secreto. José Ignacio Lagartos reconoció ayer que los pasos previos a la integración se están llevando a cabo «sin pausa pero con prisa». El objetivo es no demorar en exceso un resultado final que favorecería a ambas entidades frente al momento económico que se vive en la actualidad.
El siguiente paso, una vez calibrados todos los datos, será presentarlos a los órganos de gobierno de Caja España y Caja Duero. Será entonces cuando la integración financiera, si es que se aprueba en el seno de ambas entidades, salga a la luz.
Por otra parte, el plazo de celebración de las elecciones a impositores de las cajas de ahorro de Castilla y León -”proceso que deberá concluirse en el mes de junio de 2010-” no se iniciará antes del 1 de marzo del próximo año.
La ley, que publicó ayer mismo el BOE, supone la segunda prórroga que se aprueba sobre el proceso. La primera demora, también de seis meses, situaba el final del proceso en diciembre de 2009, con el reto de no interferir en las negociaciones sobre la integración iniciadas por las cajas de ahorro. Al respecto, y dado que el proceso continúa abierto, el texto normativo asegura que «resulta necesario una nueva ampliación por seis meses para posibilitar que los estudios, negociaciones y decisiones oportunas puedan desarrollarse dentro de un marco de estabilidad».