Reportaje | L. Urdiales
Quién disuade al incendiario
El operativo contra incendios señala la burla que sufre ante los pirómanos

Agua de la piscina de Tremor para apagar llamas en Murias.
Nadie entre el operativo que afronta la lucha contra el fuego en León encuentra una respuesta que relacione la cascada de incendios que se multiplican por la provincia. «No sabemos qué tiene que ver el móvil de un fuego en Laciana con uno en la Cabrera o en la montaña del Porma», reaccionan desde el ejecutivo autonómico. Sólo la iniciativa de los pirómanos in ter relaciona la cadena de fuegos que anoche alumbraban como un cordón toda la cadena montañosa de León de oeste a este. Fuentes del servicio contra incendios de la Junta indican que esta administración prefiere abstenerse de hacer valoraciones ligeras sobre los culpables. «Lo que la Junta quiere es que se detenga a los pirómanos, a los que han cometido estos delitos; la competencia que tenemos la aplicamos con todos los medios que tenemos a nuestro alcance. Anoche en Robles de Laciana había efectivos de Béjar», recuerdan para acentuar el esfuerzo sobrehumano que realizan a todos los niveles, en especial el de las brigadas que se han echado al monte el pasado jueves y no han bajado de él. Literalmente. «A veces tenemos la sensación de que los pirómanos se están burlando de nosotros», aprecian fuentes del Gobierno de la Junta, que aluden a la puesta en marcha de medidas disuasorias contra los incendiarios. «A lo mejor no se están poniendo todos los medios que se prometieron en la labor de vigilancia ni en la de disuadir a los que cometen estos delitos», apuntan desde la Junta de forma indirecta al plan operativo de vigilancia que anunció a comienzos del verano la Delegación del Gobierno. «Los pirómanos se están burlando de nosotros», asumen. «Lo que no vamos a hacer es criminalizar sin pruebas a ningún colectivo, ni de cazadores ni otro; nosotros apagamos fuego y queremos que se detenga a los pirómanos», acotan.