Reportaje | R. lópez
Jijas y artesas, embudos y mondongo
La multisectorial de San Andrés cierra su primera década con sabor a la tierra

Miles de personas llenaron el recinto ferial desde el primero al último día
La Feria ocupó una superficie cercana a los 1.500 metros cuadrados. Añadió que además de la temática, la novedad de esta nueva edición es su traslado en el calendario. Desde la primera hace diez años, esta muestra se ha venido celebrando en Trobajo del Camino coincidiendo con la fiesta de San Froilán. El cambio de fechas de esta feria viene motivada por el hecho evitar la coincidencia de la muestra con la festividad de San Froilán (fiesta local en el municipio de San Andrés). Parece que la presencia de visitantes ratifica la certeza del cambio, este año acompañados de un motivo monográfico de la feria que se orientó por los sabores tradicionales de León. Las demostraciones de cómo se elaboraban los alimentos más arraigados en la sociedad leonesa, sobre todos los que pertenecían a la gastronomía tradicional de esta época del año, cuajó una gran atención entre los visitantes, sobre todo los de las nuevas generaciones que nunca llegaron a ver como se elaboraban los embutidos o los resultados de la matanza en casa de sus antepasados. No hace falta mirar muy allá, por mucho que ahora la sociedad trate de disimular avances y distancias con aquellas épocas. Para recordarlo, para saber de donde viene León, diversos grupos demostraron con precisión el proceso: hicieron y embutieron la morcilla, con el mondongo al estilo tradicional, listo para el proceso de curado; picaron la carne e hicieron las jijas, y luego los chorizos. Listos también para el curado y el paso a la mesa, como vianda de lujo, paladares perdidos por la imposición de unos cambios que no son tales.
Miles de personas pudieron comprobar lo que fue y lo que es; queda el sabor y la gente capaz de reconocer ese valor.