Reportaje | a. domingo
La guerra ha terminado
Los cuerpos de las diez personas que yacían en una cuneta en el municipio de Izagre desde octubre de 1936 a septiembre del 2008 recibieron ayer sepultura en el cementerio de La Bañeza

La mayor parte de los cuerpos se depositaron en un panteón en el cementerio de La Bañeza.
La fosa de la carretera se ha cerrado para las familias que ayer recibieron los restos, si bien nadie ha reclamado uno de los cuerpos identificados y en otros tres casos no ha sido posible identificar los restos. Los huesos se han individualizado, pero ha sido imposible determinar sin margen de error a quién de los asesinados pertenecen. Como recuerdo del odio fratricida que asoló España, en el Kilómetro 275 de la León-Valladolid queda un monolito de mármol levantado en recuerdo de las diez víctimas, que se inauguró ayer por la tarde.
El homenaje a los represaliados se celebró en el Centro Cultural de La Tierras Bañezanas Infanta Cristina y concluyó en el cementerio de la ciudad, donde se depositaron los restos de ocho de ellos en una tumba donada por na funeraria de la ciudad y acondicionada por el Ayuntamiento y se rezó un responso por su descanso eterno. Dos de los cuerpos entregados ayer descansan en los panteones de sus respectivas familias.
Durante el homenaje se sucedieron los momentos de emoción entre los familiares. Incluso el miembro de la ARMH José Cabañas González, estudioso de la represión franquista en la comarca, impulsor de la exhumación y del homenaje no pudo evitar ayer interrumpir su discurso en recuerdo de las víctimas y de los voluntarios.
Las cajas que contenían los restos humanos se conlocaron ante el escenario del salón de actos del Infanta Cristina, sobre una bandera de La Bañeza y otras dos republicanas. Una fotografía y un cartel identificaban a cada víctima. Pronto, las flores cubrieron varias de éstas, que desde el principio fueron el objetivo de las cámaras de algunos de los familiares, que ocupaban buena parte del afioro de la sala.
Pegados a la actualidad. La actualidad informativa se ghizo presente en el acto de homenaje, cuando, en su intervención, el alcalde de La Bañeza y senador del PSOE, José Miguel Palazuelo, hizo referencia a la situación del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que se enfrenta a una acusación de prevaricación por prevaricación al investigar las muertes y desapariciones del franquismo, hechos ante los que, en su opinión, «la mayoría de los españoles sentimos tristeza y vergüenza». José Cabañas atribuyó el inicio de la acción penal contra el juez a «las escuadras negras de la Falange» y el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías -"que se refirió al magistrado por su nombre-", indicó que esta semana se interpondrá una demanda ante la justicia Argentina para que investigue la dictadura de Franco -"ayer inició el viaje al país sudamerticano-".
Cabañas, Palazuelo y Macías insistieron en que con el homenaje de ayer se reconoce la dignidad de quienes no tuvieron miedo a la muerte por defender sus ideas y destacaron los efectos balsámicos que para las familias supone recuperar los restos de sus seres queridos. Santiago Macías afirmó que los miembros de ARMH «no estamos abriendo heridas con la recuperación de los cuerpos, sino cerrándolos». También se destacó el trabajo de los voluntarios en las exhumaciones que realiza la asociación.
Las víctimas
■ María Alonso Ruiz, Isaac Nistal Blanco, Abraham Bécares Rodríguez, Julio Fernández Martínez, José Simón Alejo Barrios, Patricio Martínez Castillo, Ángel González Nadal, Eugenio Carnicero Alonso y Norberto A. Martínez Castillo.
La entrega
■ Voluntarios de la ARMH entregaron los restos a las familias.
Las colaboraciones
■ En los actos de homenaje colaboraron los ayuntamientos de Izagre y La Bañeza, la Agrupación Socialista Bañezana y dos empresas privadas.