Aprender a vivir sin límite de edad
Unas 1.500 personas, 300 más que el curso pasado, reciben este año educación para adultos en el medio rural La formación y las relaciones personales están detrás del éxito del programa.

El presidente de la Diputación y el diputado de Cultura, con las maestras del programa. FERNANDO OTERO
maría carnero | león
El programa de Educación para Adultos, recuperado en 2016 tras varios años suspendido, se ha convertido en uno de los servicios «imprescindibles» para la Diputación de León. Así lo confirmó ayer el presidente de la institución, Juan Martínez Majo, que presentó los detalles de este programa para el curso 2018-2019, que comenzó el pasado 8 de octubre, y en el que participan cerca de 1.500 personas, de 108 localidades, lo que supone un incremento de 300 alumnos más que el año pasado, y 30 pueblos nuevos. Este incremento, según el presidente, «demuestra la inquietud de los mayores por formarse y por seguir aprendiendo».
Acompañado por el diputado de Cultura, Miguel Ángel Fernández, y por una representación del profesorado que este año se encargará de las clases, compuesto por 20 profesionales de los que sólo dos son hombres, Martínez Majo destacó la importancia de este programa, que cuenta con un presupuesto de 240.000 euros —100.000 más que el curso anterior—, para que «las personas de los pueblos tengan las mismas oportunidades que en las ciudades».
El 88%, mujeres
El presidente de la Diputación destacó la alta participación de las mujeres en este programa, que alcanzan el 88% del alumnado, lo que demuestra su interés y su implicación con esta actividad. «Este programa va más allá de la formación, ya que sirve para afianzar las relaciones sociales de las personas mayores, algo que es muy importante, sobre todo en los pueblos», aseveró Martínez Majo.
La coordinadora del profesorado que este año se encargará del programa, Victoria de la Mano, destacó que trabajar con las personas de los pueblos es algo «muy gratificante» y explicó algunas de las materias que tratan en las clases como alfabetización, ortografía, lengua, matemáticas, historia, geografía, manualidades, ejercicios para la memora, nuevas tecnologías y temas de actualidad .
«Nos esperan como agua de mayo», afirmó la maestra que puso en valor la «importante tarea» que desempeña este programa en el área rural. «A parte de que tengan acceso a unas nociones básicas, lo más importantes es que lo pasen bien, que se relajen y en definitiva que pasen un rato agradable». Prueba de que esto es así es que «cuando han pasado las dos horas de clase, no se creen que el tiempo haya pasado tan deprisa, se les hace corto», comenta De la Mano.
Este plan de formación para mayores incorporará servicios de la Diputación, como las Rutas por la Provincia, las charlas que organiza la Oficina Móvil de Consumo o el préstamo de materiales que ofrecen los Bibliobuses.