El PP califica de «prácticas mafiosas» la actividad en la mina de Cerredo
Los populares acusan al presidente asturiano, Barbón, de «mirar para otro lado» tras lo sucedido

Labores de investigación pocos días después del accidente.
El Partido Popular ha acusado este martes al Gobierno asturiano, que preside Adrián Barbón, de haber mirado hacia otro lado ante las «prácticas mafiosas» que se daban en la mina de Cerredo y de haber propiciado que la empresa que la gestionaba cometiese una ilegalidad que costó la vida a cinco trabajadores, todos leoneses, el pasado 31 de marzo.
«Su gobierno, por acción o por omisión, miró hacia otro lado ante prácticas mafiosas», afirmó el diputado popular Rafael Alonso durante la pregunta que hizo al consejero de Ciencia, industria y Empleo, Borja Sánchez, en el pleno que celebró ayer el parlamento autonómico. El parlamentario popular presentó a última hora una pregunta de actualidad relacionada con la entrevista que el diario La Nueva España hizo a Enrique Ramón Martínez, el trabajador que sobrevivió en la mina de Cerredo al accidente registrado en octubre de 2022, en el que un compañero perdió la vida. En ella aseguraba que todos sabían lo que estaba pasando en la mina de Cerredo y que, si tras su accidente se hubiese dicho la verdad, quizás no hubiesen muerto tres años después cinco trabajadores en la misma explotación. Según Alonso, sus declaraciones han puesto de manifiesto «la gravedad y el grado de descontrol y pasividad en el Gobierno de Asturias a la hora de controlar la actividad en Cerredo».
«El Gobierno de Barbón debe explicar qué no hizo para evitar el accidente. No puede tomar el pelo a los asturianos y a las familias de los fallecidos porque todo el mundo sabía que se sacaba carbón», subrayó el diputado popular antes de preguntarse si «solo lo desconocían en el Gobierno» o si éste «va a mantener este engaño para mantenerse políticamente con seis muertos en la explotación» en los últimos tres años. En su opinión, la Dirección de Minas y el Gobierno asturiano «propiciaron que la empresa cometiera una nueva ilegalidad que costó la vida a cinco personas y la respuesta de Barbón fue ascender a sus consejeros» sin tener en cuenta las denuncias.